Variedades

Ser madre hoy: vencer o morir


Las madres del "tiempo de antes" siempre estaban allí, con la comida caliente y la ropa planchada, prestas para recibir a los pequeños que llegaban hambrientos de la escuela. Ellas junto a las abuelas, de acuerdo al sociólogo Marcos Gandásegui, eran las encargadas de socializar a las muchachas y ser las guardianas de la moral y las buenas costumbres.
Hoy, las madres modernas nadamos en muchas aguas. Tenemos que velar por nuestros hijos, ocuparnos de la casa, rendir y escalar posiciones en nuestros empleos y "mantener contentos" a nuestros esposos, todo esto sin dejar de vernos delgadas, jóvenes y hermosas. De allí que muchas que nosotras nos estresamos y sentimos culpables cuando no podemos llenar los estándares que nos impone la sociedad moderna.
Bien lo explica el psiquiatra Luis Rojas Marcos en su libro Latidos de fin de siglo: "la gran mayoría de las mujeres se enfrenta al penoso desafío de compaginar su misión de madre con sus intereses o actividades profesionales. Dilema que a menudo se toma amargo y amenazador, y que refleja la complejidad, confusión y el enorme reto que supone la maternidad en el nuevo siglo". Esta angustia y complejo de culpa por "abandonar" a nuestros hijos se refleja en la actitud que tenemos en casa y en la poca motivación con la que trabajamos.
Decir que tenemos que dejar de sentirnos culpables es fácil, hacerlo, eso es lo difícil. Podemos comenzar por aceptarnos como seres humanos imperfectos y reconocer que necesitamos ayuda. Deleguemos responsabilidades con nuestra pareja e hijos y si las cosas no salen según a lo acordado, no hagamos el trabajo de otros. Es un principio, nada sencillo, pero "por algo se empieza".
Con suerte la agonía termina pronto y en la mesa de parto, después de varias pujadas, ves a un hermoso bebé. Lo tomas en tus brazos, das gracias a Dios y olvidas todo lo que has sufrido... hasta que el médico empieza a coserte.
La labor de madre apenas empieza, esa criatura gritona que no te deja dormir, crece más rápido de lo que imaginas. Rompe tus cosas, hace travesuras y te mira a los ojos de una manera tan especial que crees que el corazón se te saldrá del pecho.
Lo crías lo mejor que puedes, termina una carrera y forma una familia (no siempre en ese orden). Te da lindos nietos a los que adoras y rezas para que todo salga bien. El amor de madre no termina ni con la muerte, es inmortal como el alma.
Inconvenientes, si hay muchos: tu cuerpo a veces no queda igual, tu paz se termina porque vives preocupada por esa personita y tus prioridades cambian; por más que te esfuerces, siempre habrá ropa sucia y desorden. Pero las recompensas son incontables: sonrisas que alegran tus días, ocurrencias geniales, abrazos y caricias de manos suaves y la admiración perpetua de un ser humano mejor que tú.
Desde el punto de vista del esposo:
  • La abstinencia del primer trimestre.

  • La abstinencia del tercer trimestre.

  • La cuarentena.

  • Dormir al lado de unos pechos muy sensuales que no se pueden tocar, so pena de un rocío lácteo.

  • Los "tranquilízate amor, los niños se van a dar cuenta".


  • Cuando pequeños: Que te vistan con ropas "muy lindas", pero decididamente incómodas y calurosas. Luego: quieren que te vistas como una "vieja" o un "viejo".

  • Los regaños escalonados. Sueltan la "regañuza" y se calman, a la media hora se acuerdan y vuelve el sermón.

  • Que cuando te niegan los permisos y preguntas la razón te respondan: "Porque no" o su equivalente: "Porque yo lo digo".

  • Que no entiendan que como varón es tu deber sagrado caerte, golpearte, rasparte, romperte un hueso o un diente y pelearte a puñetes para que te respeten.

  • Que no les entre en la cabeza que si acabas de estar con tus amigas, tengas que hablarles por horas por teléfono o el hecho de que te guste el guapo de "Carlos" que viste (según ella) como un vagabundo y tiene "piercings" en la lengua, en una ceja, en la nariz, un huecote muy sexy en la oreja y otros tatuajes de lo más "cool".


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107763
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América