La modelo británica Kate Moss, de 31 años, será detenida, bajo sospecha de haber suministrado cocaína a terceras personas, en cuanto vuelva a poner pie en Inglaterra.
Moss, quien actualmente está en rehabilitación en Arizona, Estados Unidos, será escoltada a su llegada a una comisaría, donde será objeto de una orden de detención e interrogada.
La policía le preguntará por las acusaciones según las cuales suministró a terceros una droga clasificada como peligrosa, lo que podría llevarla a la cárcel, indica el diario.
Moss ha perdido contratos con empresas de moda después de que la prensa británica publicase fotografías que la mostraban haciendo rayas de cocaína para su novio, Pete Doherty, y esnifando ella misma la droga.