La juez Stephanie Sautner retiró a Lindsay Lohan de su actual servicio comunitario con la Cruz Roja, y ha pedido a los policías que vigilan su libertad condicional que le asignen un servicio en una funeraria de Los Ángeles. La actriz tendrá que pasar 120 horas barriendo el edificio donde se almacenan los cadáveres, como parte de la sentencia.
Será “la diva de la morgue”