Era uno de los secretos mejor guardados por la monarquía británica, pero la duquesa de Cambridge, Kate Middleton, no fue capaz de guardarlo. Durante una visita a Grimsby, mientras Catalina charlaba con el público que la esperaba, se le escapó la noticia.
Una de las mujeres que asistía al acto le regaló a la duquesa un osito de peluche. De forma distendida le dio las gracias por el regalo. En ese momento se le escapó la noticia, ya que no pudo contenerse al decir «gracias, me lo quedo para mí …» y tras una pausa, continuó «hija».