Variedades

Sergio Ramírez Mercado y Raúl Leis tienen la palabra


Un producto que entró de contrabando a Estados Unidos, un territorio donde cada vez conquista más espacios, clandestina, como los cientos de inmigrantes que pese a cercas electrificadas llegan al coloso norteño sin pasar por aduanas, así es el Español, nuestra "Lengua mojada".
"Mojada y viajera", globalizada, que constantemente se transforma y se renueva, Lengua que está "conjugando un territorio que al fin y al cabo no podrá ser reducido nunca a ninguna cartografía, ni siquiera a la cartografía literaria".
En lo que diría fue un homenaje al Español, al máximo representante de esta Lengua, Miguel de Cervantes Saavedra y por ende a su obra cumbre, El Quijote, el escritor nicaragüense Sergio Ramírez, Invitado Especial del Congreso de Escritoras y Escritores de Centroamérica que se celebra en Panamá hasta el viernes 7 de octubre, en su conferencia magistral El Mejor Oficio del Mundo, la noche del lunes 3, fue entretejiendo personajes, autores, épocas, situaciones de la vida real y ficción.
Vetusta y renovada, bien colectivo, patrimonio universal, herramienta y arma con la que se construyen las ideas, la palabra, más la imaginación, son un pasaporte para la creatividad literaria. Y fue precisamente de esto de lo que hizo gala el orador.
El escritor de la tierra del Momotombo y el Momotombito, de lagos y volcanes, de Gabriela Mistral y Rubén Dario, docente universitario, maestro de las letras y amo de un mundo propio (que en cada obra pasa a compartir con el lector, quien le añade ingredientes suyos, lo transforma y se lo apropia), Sergio Rodríguez Mercado, hizo un recorrido magistral por mundos de fantasía y realidad, donde lo verdadero y lo ficticio se entremezclan, donde hay cabida para la exageración y toda la gama de elementos que utilizan quienes ejercen el mejor oficio del mundo, para presentar la sociedad, denunciar, desenmascarar, crear, hilvanar palabras, estremecer, despertar sentimientos, apelar, persuadir, magnificar, alertar, llamar a la reflexión, recordar que ellas, las palabras son como una espada de doble filo: sirven para edificar y para destruir.
Desde los clásicos griegos, los cronistas españoles, escritores de todos los tiempos y su cosecha, que es una de las riquezas de la humanidad, fueron desfilando, en ese pantallazo que dio el autor de 14 obras magníficas, entre ellas Margarita está linda la mar (Alfaguara, 1998), de Tropeles y Tropelías, Charles Atlas también muere, ¿Te dio miedo la sangre? (finalista del Premio Latinoamericano Rómulo Gallegos) y Las mil y una muertes.


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204673
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América