Variedades

Siembra en terreno fértil

Como los dedos de la mano, debemos ser los miembros de la sociedad. Dar cabida a todos.


DENTRO de cada uno está el poder de superarse. Depende de las circunstancias, pero también de la fuerza de voluntad y perseverancia.
Hay quienes vienen a la vida mejor equipados que otros. Equiparar las cargas es asunto de tiempo y de concienciación. Sí, solidaridad social. Eso que hace que tu dolor me duela y tu alegría me haga saltar de júbilo.
Empatía, carisma, sensibilidad, asertividad, motivación, tolerancia y respeto a la integridad personal del otro mezclados producen un resultado maravilloso: trabajo en equipo.
En el hogar, en los medios de comunicación, en las aulas hemos de compartir la gran tarea de fortalecer la red que apoya, respeta y reconoce los derechos de las personas con discapacidad de la índole que fuere. Y les abre las puertas para que con y a pesar de sus limitaciones vayan conquistando metas. Que también las tienen. Y sueños. Y que se les vea con el respeto y admiración que se han ganado a pulso.
Cada vez son más los que se suman a actividades dirigidas a buscar mejores condiciones de vida para la población discapacitada y la mejor evidencia de ella es el respaldo que recibe anualmente la Teletón 20-30.
Dar su mejor cara, ofrecer lo mejor de sí, autorrealizarse, he allí la meta de todo individuo. Para unos subir la cuesta es más fácil. Otros tienen que superar barreras sociales, culturales, físicas y mentales.
Con educación y sensibilización nos entendemos mejor, somos capaces de comprender a los demás y hay más energía positiva y tolerancia. Esto es importante recordarlo porque Panamá tiene que avanzar con paso firme hacia una sociedad inclusiva, justa, donde prevalezca el respeto. Sin discriminaciones, en que el denominador común sea el interés de propiciar el bienestar colectivo.
Ponerse en el lugar del otro ayuda mucho. En el caso de los discapacitados, tenemos que, por ejemplo, si se trata de alguien con parálisis cerebral, tenga presente que es altamente sensible, que no puede andar al mismo ritmo que usted y le toca a usted ajustar su paso al de esa persona. Asimismo, sus capacidades cognitivas son distintas y puede que hable de forma que no le comprendas, debes ser paciente.
Si la persona usa muletas o bastones no podrá caminar a prisa, debes procurar que vaya por lugares seguros, donde no pueda resbalarse o no tenga que hacer esfuerzos adicionales. Al bajar escaleras o rampas si tiene una mano libre sugiérele que se sujete de los pasamanos o la pared. Puedes preguntarle, con tacto si le gustaría algún tipo de ayuda. En todo caso está siempre listo para apoyarlo como sea necesario.
Las personas que usan sillas de rueda suelen movilizarse con agilidad sorprendente, pero procura no distraerlas. Si les hablas, házlo de frente o de lado, nunca por detrás.
A los invidentes ofréceles tu brazo, no les agarres el suyo. A los que usan bastones, sólo descríbeles el ambiente y quita de su camino cualquier cosa con la que pudiesen tropezar. No les hagas sentir incapaces. Más bien, permíteles sentirse independientes.

Colócate frente a él para que pueda leer tus labios.
Habla despacio y claro, pero no exageres.
Agrega gestos sencillos a tu hablar.
En caso de dificultad, escribe lo que le quieres decir.
Interésate en conocer el lenguaje de señas.


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239767
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América