Variedades

Siempre hay tiempo para los demás


El dolor por la pérdida de su esposo, la hizo ver más allá de sí misma y su pena, y encontrar en su trabajo un bálsamo para sus heridas. Es así como Diana Giro, con su pensamiento de que el cáncer es el anuncio de Dios de una segunda oportunidad, ayuda a mujeres enfermas de cáncer a verse y sentirse mejor.
Diana Giro Especialidades es una boutique y estética donde se atienden a mujeres que han visto trastocada su apariencia por los devastadores efectos de la quimioterapia, en opinión de su propietaria es un lugar donde se preocupen por su apariencia física y sus emociones.
Esta menuda señora sabe por experiencia que el estado anímico de la persona con cáncer es fundamental para los tratamientos que da el médico.
Diana llama amigas a sus paciente, porque lleva con cada una de ellas una relación de amistad. Cuando ellas llegan por primera vez, lo hacen con la incertidumbre de no saber qué se van a encontrar. “Quiero que sientan que hay una persona que en realidad las conoce y sabe por lo que están pasando”, manifestó.
Cuando conversa con ellas, algunas le preguntan en qué área tuvo el cáncer. Empero no lo ha tenido, Diana afirma que sí sintió haberlo tenido cuando estuvo día y noche a lado de su esposo. “Cada tratamiento que le hacían, era como si me lo hicieran a mí también, sentía el dolor de él”.
Sus amigas van desde personas que han superado la enfermedad a pacientes terminales; a todas les da ánimos. En una ocasión atendió a una niña de cuatro años que estaba muy “malita”, para que luciera bien y se sintiera mejor, la receta de Diana fue el amor. “Cuando se sienta en la silla y se ve con su peluquita, y puede sentir el cariño con que la tratamos, eso la llena mucho”, indicó, “He llorado con algunas de felicidad, porque me duele lo que les está pasando, pero luego se van con una sonrisa”.


La intimidad con sus clientas la logra haciendo que ellas se sientan únicas, hasta tienen grupos de apoyo. La atención es para ellas solamente, ya sea que se midan pelucas o una prótesis, cuando su médico le indica que pueden usarla.
En su agradable local, de tonos rosados y otros colores pasteles, se encuentran sostenes especiales, prótesis, vestidos de baño, pelucas, colas, pestañas postizas, pañoletas, turbantes, todo pensado para ellas. La línea de belleza que recomienda es a base sábila o aloe vera, 100% natural y muy suave.
Para Diana Giro, el cáncer es una lucha en la que se encuentran muchos aliados, el primero es Dios, sin importar la religión que profesemos. Otros grandes ayudantes son: la fe, la medicina tradicional, un estado anímico bueno, y el apoyo de nuestros familiares y amigos.
Su hijo, quien actualmente estudia medicina, sabe que su labor la hace feliz. Diana ha aprendido que la amistad no es sólo para pasar buenos momentos, también es para acompañar a las personas cuando realmente lo necesita
“La verdadera amistad es dar la otra mano cuando la que se ofrece no es suficiente. Me he enriquecido espiritualmente; compartir con mis amigas me ha ayudado a pasar mi pena. Cuando un ser querido se va, uno se vuelve egoísta, porque pensamos que vamos a quedar solos. No pensamos en la persona que sufre. En el camino, encontramos personas desconocidas que te dan la mano”, agregó.
El mensaje final de esta aparentemente frágil y menuda mujer es no temerle a los médicos, porque unos segundos de molestias pueden dar una vida de tranquilidad. La prevención es lo mejor.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América