Variedades

"Siempre me queda algo por decir"


Julio Iglesias, a sus 57 años, vuelve a revolucionar el mundo musical con un nuevo disco "Noche de cuatro lunas". El mítico cantante está realizando una gira mundial para presentarlo y, según la crítica, "está como en sus mejores tiempos".
"A Julio Iglesias los años lo han revalorado, tanto espiritual como profesionalmente. Su voz sigue produciendo encantamiento como cuando se lanzó al mundo con `La vida sigue igual´", ha escrito el critico francés Alfred Monti en su columna de "Le Figaro".
"A un artista como yo siempre le queda algo por decir en muchos aspectos de la vida, y es la mejor medicina para sentirse vivo", expuso cuando presentó dicho disco en Madrid.
Julio Iglesias es el español más famoso del siglo XX. Entre las distintas maneras de llamarle está "La pasión con elegancia".
En "Noche de cuatro lunas", según Julio, "hay muchas cosas nuevas. Hay pocas huellas del estilo suntuoso que me ayudó a ser famoso, con excepción de la voz, que sigo teniéndola enérgica y con el sonido adecuado para seguir enamorando a mi público. En "Noche de cuatro lunas", mi voz suena más mediterránea, más flamenca, con más duende. Incluso pienso que comienza con un dolor".
MAS AÑOS DE PROFESIONAL
Una vez más, el emblemático intérprete de tantas melodías para soñar nos sorprende con un derroche de novedades, demostrando que no ha parado de perfeccionarse, hasta en la elección de los temas que, en esta ocasión, la mayoría son composiciones de autores jóvenes como Estéfano, Alejandro Sanz, René Toledo, Robi Rosa o Zezé di Camargo, incluso clásicos de talla como Rubén Blades, sin faltar la intervención del propio Julio en la composición y letra de seis temas. "He sobrevivido a muchas guerras. Ahora estoy atravesando un momento en el que me encuentro conforme conmigo mismo y con una cierta paz interior, algo que puede parecer una cursilada pero que para mis primordial, porque repercute en todos los que me rodean y, además, en mi labor profesional.
Con los años se ha acrecentado mi afán por hacer lo que pueda para que los que están a mi lado, en especial mi mujer y mis hijos, se sientan felices. La mejor demostración de todo lo que digo aparece en mi nuevo trabajo discográfico". Presume de llevar 33 años recorriendo el mundo como cantante. "El tiempo que llevo me obliga a promocionar este nuevo disco. La gira que estoy haciendo durará hasta el mes de diciembre, mes en el que tengo que actuar en China". Este último disco llega después de tres años sin grabar, "una idea de Tomás Muñoz, que ha convertido en estrellas a varios cantantes, como a Ricky Martin", explica Julio.
TODO UN PRIVILEGIADO
Julio le debe tanto al público hispanoamericano que subraya: "Hacer música latina es lo mío. Comencé interpretando boleros cubanos sin aún saber cantar. Lo importante es continuar aprendiendo siempre. Uno es mejor sólo cuando aprende. La superación es algo que tiene que vibrar permanente en cada uno de nosotros. Si ves el pasado y te das cuenta de que no has cambiado es que no eres un artista. Al repasar discos míos de hace veinte años veo que hay un abismo con lo que hago ahora, y creo que dentro de diez años cantaré mucho mejor".
No se cansa de afirmar que es un privilegiado. "Tengo casi todo lo que la gente imagina que hay que tener. La vida me da fuerza e interés por sobrevivir".
"Tengo un solo hermano, Carlos. Mis antepasados son de Galicia, lo que me enorgullece. Mi padre nació en Orense, así como mis abuelos paternos que se llamaban Manuela y Ulpiano. Por parte de mi madre, mi abuelo era José De La Cueva, andaluz y un excelente periodista, y mi abuela, Dolores de Perinán Orejuela de Camporredondo, era de descendencia aristocrática. Mi tío, Marqués de Perinán, y mi primo, también marqués, fue embajador de Londres durante 20 años".
COMO UN CUENTO DE HADAS
Cuando tenía 17 años ingresó en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid. "Yo era muy aficionado al deporte, especialmente al fútbol, incluso durante mi época universitaria fui fichado por el Real Madrid para jugar en el puesto de portero. Los éxitos que tuve superaron a los estudios y me dediqué exclusivamente al balompié. Todos me aseguraban un futuro prometedor en el equipo madridista al que pertenecí cinco años.
Tengo el orgullo de haber jugado con figuras como De Felipe, Grosso, Velázquez y otros tantos. Pero, un desafortunado accidente de automóvil frustró mi futuro como deportista. Me pregunto cómo pude salir de aquel trauma". Para presentar su último disco, eligió el lujoso Castillo de Viñuelas, en la localidad madrileña de Tres Cantos, con la asistencia de numerosos directivos de Sony Music International España, además de importantes rostros conocidos de muy diversa procedencia, entre éstos el cantante mexicano Alejandro Fernández. Cerca de los 4.000 invitados disfrutaron de cóctel y cena en un ambiente rebosante de elegancia, amenizado con música de violines, malabaristas, zancudos y saltimbanquis. Fue como un cuento de hadas.
En la madrugada del 22 de septiembre de 1962, cuando regresaba a Madrid con unos amigos, su vehículo tuvo una fatal colisión y sufrió varias fracturas en las piernas y una delicada lesión en la columna vertebral, quedando semiparalítico durante el año y medio siguiente.


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45193
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América