Eduardo Mata es de esos artistas que tuvieron el privilegio de tomar clases de dibujo y pintura con maestros de la plástica panameña como Humberto Ivaldi y Juan Manuel Cedeño. Desde niño siempre le gustaron las imágenes, sobre todo de paisajes, por lo que terminaba copiándolas.
Después de iniciar sus primeros estudios en esta rama a los 14 años, Mata viajó a Francia e ingresó en la Escuela de Bellas Artes de París, donde concretizó sus conocimientos de pintura. No obstante, nuestro artista lo es de una forma completa, demostrándolo con sus estudios de teatro y canto.
Sin embargo, Mata descubrió que la pintura es su vida, llamándole mucho la atención los retratos, a pesar de que muchas personas consideran que este estilo no es artístico. “Captar la psicología de la persona, su personalidad, así como la pintura misma, es todo un arte”, asegura el pintor.
Inicialmente Eduardo Mata desarrolló figuras, ya sea en desnudos y retratos, sin embargo, luego se dedicó a pintar bodegones, y finalmente, paisajes, a lo que actualmente le ha dedicado casi una década.
Según el artista, “Paisajes íntimos” se deriva de que a éste no le gusta lo panorámico, muy por el contrario, es amante de los rincones y de pequeños sitios que ha disfrutado.
Y es así como algunos de los motivos de sus obras estuvieron retenidos en su memoria, mientras que otros han sido creados por su imaginación.
Pero igualmente, los paisajes de sus pinturas corresponden a nuestro Panamá, tal y como lo demuestra en sus óleos “Atardecer en la Bahía”, “Playa Escondida” y “Rincón de Las Mendozas I y II”.
El detalle interesante es que a la hora de pintar la naturaleza Mata siente que ella es el mejor pretexto para exponer sensaciones, sin embargo, para que circulen las ideas con mayor fluidez, usualmente se refugia en el canto mientras trabaja.
Es importante mencionar que “Paisajes íntimos”, que actualmente se expone en la Alianza Francesa, es el reflejo de los sentimientos del artista hacia la naturaleza, donde él prefiere darle mayor importancia al color, pero enfatizando en los reflejos, las luces y las sombras.
Es justamente por esta razón que Eduardo Mata se considera de la escuela norteamericana “Painterly painter”, en la que se construye a través del color, sin prestarle tanta atención al volumen. Ese es simplemente el estilo de Eduardo Mata.