Cada día en los Estados Unidos, se denuncian 2.000 niños desaparecidos. La historia comienza en el vecindario de Dorchester, en Boston, donde las ásperas calles de la clase trabajadora están pobladas por los restos de familias y sueños desmembrados. Allí es donde desapareció Amanda McCready, una niña de cuatro años, sin dejar rastros.
La policía no ha hallado ni la más mínima pista, así que los desesperados tíos de Amanda acuden a los investigadores privados Patrick Kenzie y Angie Genarro para que se hagan cargo del caso.
Pero en la investigación yacen secretos y un laberinto de corrupción, maldad e inocencia… y todo ello conduce a la extraordinaria elección de un hombre en un mundo donde los límites entre lo correcto y lo incorrecto se han borrado. Aunque los investigadores son cautelosos, conocen el vecindario y también a Helene, la madre de la niña, adicta a las drogas. Al sumergirse en la historia, se internan en la senda de lo oscuro.