Teniendo clara la necesidad de comprar el material justo, hay que conocer las distintas cuentas y mediciones que debe hacer para conocer la cantidad de azulejos que se debe comprar.
Multiplicándolo por la altura, se saben los metros cuadrados de pared que se necesitan cubrir.
Teniendo presente que los azulejos se compran habitualmente por metro cuadrado, sólo hay que tener en cuenta si se piensa alicatar toda la pared con el mismo azulejo o se piensa poner alguna cenefa que separe la parte superior de un color y la inferior de otro. Además es conveniente guardar varias muestras de azulejos y cenefas para posibles reparaciones.
Muchas cadenas de supermercados ofrecen registrar tu dirección o teléfono a cambio de otorgarte descuentos adicionales que no están disponibles a otros compradores que no sean miembros.
Estas membresías suelen ser gratis, así que puedes subscribirte a todos los de los supermercados del vecindario.
Observe a algunas personas tienen llaveros repletos de tarjetas de membresía y con frecuencia mandan cupones de hasta $5 y $10 menos en la compra total si gasto más de cierta cantidad de dinero.
No vayas de compras con el estómago vacío. Aunque te suene un poco tonto o absurdo, si vas al súper con hambre te va a provocar comprar más cosas que quizás se te antojen en el momento, pero que realmente no sean tan necesarias.
Compara el producto con el precio que dice en el estante, no vaya ser que te den una sorpresa al momento de pagar.
Busca la fecha de expiración de cada producto. En especial de aquellos que se dañan rápido.
Lee bien las etiquetas. Cuando se trata de carnes (de cualquier tipo), pescados, frutas, legumbres, quesos y embutidos, lee bien la etiqueta donde está su valor y compara el precio por unidad y no por el total del paquete.