- 17 músicos tiene la orquesta en vivo. Dino Nugent es muy exigente y dedicado. Dice que en Panamá la mayoría de las salas teatrales no son apropiadas para musicales con orquesta en vivo.
Más datos
- Maryelín Barahona es la coreógrafa.
- Nafer (Rafa Navarro) es el diseñador de escenografía.
- Andrés Holder diseñó las luces
- Luis Salazar estuvo a cargo del diseño del vestuario.
- También forman parte del elenco: Luis Rosman, Alvaro Gómez y Priscila Moreno.
- El asistente de producción y dirección es Lenin Belloso.
- Manuel Corredera interpretó a Marius, un revolucioanrio, un joven lleno de ideales, que clamaba por justicia para el oprimido pueblo.
Basado en el libro de igual nombre de Víctor Hugo, “Les misérables” denuncia la injusticia social, habla de mentes angostas, donde no hay espacio para pensar en los intereses de los demás.
Nikki O. de Roy, Diana Abouganem y Rafael Zevallos, productores de este gran musical se anotan otro logro en su carrera artística.

El director Aaron Zebede nos confió que le está gustando más dirigir que actuar. Con esta son ocho obras las que dirige.
Eso sí, fue un gran reto para todos (47 artistas) y significó horas y horas de sacrificio- nada de fiestas, reuniones ni compromisos con amigos y familia- pero siempre mucho entusiasmo y deseos de hacer teatro de calidad. ¡Valió la pena!

Con orquesta en vivo dirigida por el maestro Dino Nugent, “Les misérables” permitió a la concurrencia disfrutar escuchando durante horas a famosos del patio. Su dedicación a cuidar la voz, su gran proyección vocal y la acústica del Teatro Nacional los hicieron descollar.
Sí, Leonte Bordanea, Cristina De La Fuente, Anne Loraine, Manuel Corredera, Isabeau Méndez, Julieta Roy, Randy Domínguez, Diego De Obaldía, Odette Versailles, entre otros grandes cantantes del elenco entonaron 28 temas. El público aplaudía entusiasmado cada participación.

Puro talento panameño. Por eso la satisfacción es mayor, porque, como coincidieron D. Nugent y A. Zebede, Panamá está elevando cada vez más sus estándares de calidad en la industria teatral.
La inversión de recursos económicos - más de 200 mil dólares- tiempo, esfuerzo, energía, talento, está produciendo dulces frutos.

Capacitarse es una tarea en la que hay que trabajar más. Las escuelas de teatro están aportando, los talleres que con especialistas nacionales y extranjeros se dictan en teatros locales. Tal como afirmó Nugent, los tiempos en que se producían uno o dos musicales en Panamá- como con Bruce Quinn- son cosa del pasado, para beneplácito de los que conforman la gran familia teatral panameña. ¡Hurra por ustedes!
