Un grupo de investigadores de Estados Unidos sostiene que las hamburguesas y las papas fritas podrían ser tan adictivas como la heroína. Los científicos encontraron evidencia que sugiere que podemos desarrollar una relación de dependencia con el azúcar y la grasa que contiene la comida rápida.
Este polémico descubrimiento contradice lo que muchos otros médicos sostienen: que el comer de más, es simplemente una cuestión de falta de control.
Por otra parte, podría también explicar porqué los índices de obesidad en el mundo occidental van en aumento. El doctor John Hoebel y sus colegas de la Universidad de Princeton, basaron su teoría en el estudio de las ratas.
Los investigadores encontraron que las ratas sometidas a una dieta con un 25% de azúcar, sufrían un ataque de ansiedad cuando se les retiraba el azúcar de su ingesta.
Los síntomas incluían castañeteo de dientes y temblores, similares a los que se observan en personas a las que se les retira la morfina o la nicotina. Según Hoebel, los alimentos con alto contenido graso, estimulan los opioides o "químicos del placer" en el cerebro.
"Esto implica que algunos animales -y por ende los seres humanos- pueden desarrollar una dependencia con la comida dulce" dijo el investigador. Otros estudios publicados en la revista "New Scientist", respaldan esta teoría.