El artista multiinstrumentista peruano Manuel Miranda, acompañados de su agrupación “TINKU” (Encuentro), presentaron un concierto con una propuesta multicultural musical en el Ateneo, Ciudad del Saber, en donde los instrumentos de viento engalanaron la velada.
Conocido en su país como “El señor de los vientos”, Miranda fusiona los sonidos ancestrales, folclóricos, rock y jazz.

Los invitados abrieron el concierto con el tema “Brujos Voladores”.
Miranda empezó a contar un poco sobre la cultura prehispánica del Cusco y de los habitantes del Machu Picchu, en donde relató las creencias de los “monches”, una civilización que creía en la existencia de un dios águila que se encontraba en las alturas, que tenía como antagonista un búho que se encontraba debajo de la tierra y la sacerdotisa encargada de mediar entre ambos.
La noche prometía más temas que abarcan el misticismo, con los sonidos de la flauta dulce, piccolo, saxo soprano, entre otros, dieron formas a composiciones originales como “Los Incas” , “A pesar de todo” y “Festejo en blanco y negro”.
La sorpresa de la noche fue la participación de la cantante panameña, Patricia Elena Vliet, quien con su guitarra y acompañada de los artistas peruanos, interpretaron la canción “Todos vuelven” del artista limeño César Miró, de donde Rubén Blades toma el título de su famosa canción.
Los aplausos de admiración se hicieron sentir entre el público, por la potencia de su hermosa voz.
Miranda no pudo obviar los sonidos orientales, por lo que ejecutó una pieza con el “duduk” (flauta armenia) momento en que se vieron proyecciones con imágenes del Río Ganges, murales tibetanos y danzas hindúes.
La despedida de Miranda contó con un despliegue de sonidos ancestrales con la ayuda de un caracol, e instrumentos de viento como las quenas, zampoñas y aerófonos andinos, similares a los cantos de los pájaros.