El cuerpo es como un relojito: puntualmente le manda ciertas señales de alerta cuando viene la menstruación. A toda mujer le consta. Pero, no hay que confundir el Síndrome de tensión pre-menstrual, SPM con el Síndrome disfórico pre-menstrual, porque, mientras el primero tiene componentes físicos, el segundo, es una patología combinada, tiene además componentes psicológicos.
En esta oportunidad, nos ocuparemos del Síndrome de tensión pre-menstrual, que, según explicó el Dr. Aníbal Villa-Real es una entidad que afecta a más de un 10% de las féminas y que toda mujer ha experimentado alguna vez, patología que se acentúa sobre todo en la tercera década de su vida. No se sabe la causa, ni por qué se acentúa a esa edad.
Los síntomas del SPM incluyen: Ansiedad, irritabilidad, cambio de humor, fatiga, dolor de cabeza, ansiedad por comer alimentos cargados de azúcar, dolores musculares, retención de líquidos, flatulencia (gas abdominal), ganancia de peso, sensibilidad aumentada de la glándula mamaria, dolor abdominal, diarreas y acné.
Estas molestias físicas desaparecen apenas termina el sangrado, manifestó el gineco-obstetra.
Una mujer con SPM preferiría estar esos días en casa. Lo que más molesta son los cólicos y prueba casi todo lo que le aconsejan amigas, vecinas o quienfuere, con tal de aliviar el dolor.
De acuerdo con Villa-Real, el tratamiento está encaminado a calmar el dolor, es sedante y se usa Prozac, porque, aunque las mujeres suelen tomar té o aplicarse compresas calientes no funcionan, son sólo paliativos.