Stuart Little es la aventura cómica que estaba esperando, basada en el clásico libro del autor norteamericano E.B. White, encargado del entretenimiento familiar durante más de 50 años. Pero lo que muy pocos saben es lo que hay detrás de esta cinta. He aquí algunos detalles y grandes sacrificios que hicieron posible al chico entusiasta e inteligente que puede hacer todo y es un ratón.
La tecnología comenzó a conceptualizar la apariencia de Stuart en julio de 1997. Cientos de dibujos e imágenes tridimensionales se hicieron para crear a un Stuart adorable y admirable. No querían una figura humana, pero sí un ratón que actuara como figura humana, un personaje con la habilidad de responder al mundo real que lo rodeaba con emociones genuinas.
Pero un terrible reto los amenazaba, crear el pelo y el guardarropas de Stuart. Para ello, más de 300,000 cabellos fueron dibujados y colocados en la cabeza de Stuart, los hoyuelos en las mejillas y los bigotes se pusieron después. El pelo debía moverse y tener un brillo casi real. También el guardarropa del ratón tenía que moverse y arrugarse en su cuerpo como lo haría en el cuerpo de un ser humano.
Para esto, los animadores tomaron clases de costura para aprender a construir y coser telas para producir el efecto más realista posible.
Y aún tuvieron que hacer muchas cosas más, como por ejemplo fotografiar una pelota de plata y poner el reflejo en el ojo del personaje, de tal manera que se viera real.
Las manos de Stuart fueron perfeccionadas con igual atención para los detalles y por eso se hicieron más como manos humanas que como patas de ratón y después de muchas pruebas, se transformaron en las manos de un niño pequeño.
Posterior a la creación de Stuart, se agregó cuidadosamente a las escenas y muchas fueron difíciles porque había la interacción con seres humanos o la precisión de gatos reales que estaban entrenados (23 gatos de diferentes razas para interpretar ocho personajes). Por ejemplo, la mascota de los Little, Snowbell, a quien le da vida la voz de Nathan Lane, fue interpretado por cinco gatos persas indénticos que fueron entrenados, cada uno, con tareas diferentes.
DOBLE RIESGO
En muchos caso, adquirir una póliza de seguro de vida sobre la suma de dos millones de dólares, resulta ser peligroso dependiendo de quién resulte beneficiado si usted llegara a morir.
He allí la trama de esta cinta que presenta una telaraña de situaciones que se entretejen sobre esta nada desestimable cantidad de dinero. ¿Qué sería usted capaz de hacer para obtenerla? Tal vez nada, o quizás todo...
Algo parecido sucede a Libby Parson (Ashley Judd), una mujer que parece vivir feliz con su familia y con la vida, se podría decir que lo tiene todo: un esposo bien parecido, un niño adorable, una casa preciosa y muchos buenos amigos.
Sin embargo, el sueño se derrumba cuando el esposo de Libby, Nick (Bruce Greenwood), desaparece a bordo del yate que ambos navegaban durante un romántico fin de semana y ella es acusada de su asesinato.
Condenada y encarcelada, Libby le ruega a su mejor amiga, Angie (Annabeth Gish) que adopte a su hijo de cinco años de edad. Angie acepta... y entonces desaparece. Con la ayuda de Margaret (Roma Maffia) y Evelyn (Davenia McFadden), amigas que conoce en prisión, Libby usa el teléfono para rastrearlos hasta San Francisco. Entonces, descubre con horror, que los dos están viviendo con Nick, quien planeó su propio asesinato y ha adoptado una nueva identidad.
Margaret, una abogada encarcelada excluida del ejercicio de la abogacía por haber asesinado a su esposo, saca a Libby de su desesperación con algunas noticias consoladoras: Cuando Libby finalmente sea puesta en libertad, puede asesinar a Nick - en medio del Times Square si así lo desea - porque no puede ser juzgada dos veces por el mismo crimen. Eso constituiría "doble riesgo" y ella ya ha sido condenada por el asesinato de Nick.
Seis años después, Libby es liberada bajo libertad provisional y enviada a un centro de rehabilitación bajo la custodia de Travis Lehman (Tommy Lee Jones), un oficial de libertad provisional cínico, consumido y perseguido por los fracasos de su pasado. Lehman no tolera ni la más leve infracción pero Libby casi inmediatamente viola su libertad provisional para encontrar a su hijo Matty y a Nick. Avergonzado por su fuga, Lehman queda tan obsesionado con encontrar a Libby como ella está por encontrar a su hijo. Lo que comienza como una persecución sencilla pero no obstante aterradora, pronto se convierte en una odisea que cambia su vida tan profundamente como cambia la de Libby.
¿Qué será capaz de hacer Libby cuando encuentre a Nick en algún lugar del mundo? ¿Qué haría usted? No se pierda el desenlace de esta historia en el cine más cercano.