Para Evans, todos tenemos nuestro lado oscuro, pero Brooks lleva el suyo al límite. "Es el tipo que jamás creerías capaz de matar una mosca, que adora con pasión a la familia, y que lleva una maravillosa vida acorde con la medida de la normalidad, sin embargo, le domina una compulsión terrible que es incapaz de controlar", destaca el director.
La tarde cerrará con broche de oro con la participación de Comando Tiburón en la tarima principal. La entrada para la feria familiar tiene un valor de 0.50 centésimos.
Esta es una iniciativa de docentes, personal administrativo, ex alumnos, estudiantes y padres de familia quienes se sienten orgullosos de pertenecer a la escuela. Todo aquel que desee participar esta cordialmente invitado.
Omar es sencillo y tranquilo. Le gustan los macarrones y el arroz con poroto y gandúles. En las fotos, jugar con las luces y sombras. También, fotografiar estampas de la vida cotidiana, pero, cuando el dolor es noticia procura no invadir la privacidad de las personas y guardar la identidad de los dolientes. Máxime si son niños.
Por otro lado está la pérdida conductiva, que viene del oído medio y normalmente está asociada a problemas de infecciones o por el movimiento de los huesecillos (los más pequeños del cuerpo humano) que componen el oído medio. Este tipo de pérdida, clasificada como temporal, son las más fáciles de tratar regularmente, con antibióticos o con cirugía, dependiendo del diagnóstico.
El tercer tipo de pérdida es la mixta, que es la combinación de ambas.
La pérdida auditiva se puede dar unilateralmente. Si es por una exposición a ruidos, generalmente se ven afectados ambos lados, al menos que la persona se exponga a ruidos de un sólo lado del oído, como por ejemplo las personas que utilizan los "hands free" para contestar su celular.
En Panamá, el Ministerio de Salud, mantiene estadísticas de 250, 000 personas que sufren de sordera. Pero estas cifras obedecen a personas de la tercera edad, pues no existen controles precisos con relación a la población infantil y adolescente.
La pérdida de la audición puede ser provocada también por enfermedades como la meningitis o algunos virus que son tratados con antibióticos muy fuertes y que en grandes cantidades hace daño al sentido auditivo.