Gretel Méndez atraviesa uno de los momentos más dulces de su vida. Hace cuatro meses, esta comunicadora panameña entendió que el amor, la alegría, la ternura y la bondad que transmite un hijo son inagotables y, en su caso, esa bendición fue multiplicada por dos.
Jaime Eduardo y Ricardo Alberto son los nombres de los mellizos de Gretel y, aunque ya es de conocimiento que atender a dos pequeños que tienen la misma edad es mucho más trabajo de lo normal, para la presentadora del noticiero A.M. de TVN, la experiencia de ver crecer a seres tan semejantes y a la vez tan diferentes es todo un privilegio. Son su feliz y gran desafío. Una bendición que pocos padres logran tener.
Méndez se reparte entre su familia y su arduo trabajo. En ambos planos tiene muchas obligaciones que cumplir, pero ella lo hace con mucho esmero y dedicación.
Cuando les comunicaron que venían dos en camino, ¿qué fue lo primero que te pasó por la mente?
Fue una mezcla de sentimientos: muchos nervios, dudas, pero a la vez una inmensa alegría, ya que nuestros niños fueron bebés muy deseados por Jaime y por mí.
Pensé: qué locura, son dos a la vez. ¿Y ahora qué hacemos? Mi esposo solo se reía, creo que eran los nervios. Recuerdo con tanta emoción ese preciso momento.
¿Qué significa ser madre de mellizos?
Es el regalo más grande que me ha dado la vida y que me ha dado el amor. Tener la responsabilidad de dos vidas tan frágiles, tan inocentes y de formarlos como hombres de bien asusta un poco. Sin duda, este es el reto más importante de mi vida.