Una familia de la localidad mexicana de Altamira tenía como mascota un cocodrilo de Morelet de un metro y medio, informa el diario "Milenio". El animal, que estaba amarrado como si fuera un perro, con el hocico libre, provocó el temor de los vecinos, que denunciaron el hecho ante Protección Civil.
Este domingo se acabó la preocupación, ya que el animal, un ejemplar adulto, fue devuelto a su hábitat en una laguna del Cañón de la Pedrera.