Lo que parecía ser una noticia positiva para Bobbi Kristina Brown se volvió alarmante y, posiblemente, fatal.
La joven de 21 años, quien había estado en un coma inducido desde que fue encontrada en la bañera de su casa el 31 de enero, fue sacada del coma por los médicos ayer, a pesar de que se mantuvo respirando con los aparatos.
Sin embargo, ella comenzó a tener convulsiones violentas. Una fuente cercana a la familia le dijo a la revista People que Bobbi Kristina tuvo que ser puesta de nuevo en coma.