A falta de saber el secreto del elixir de la juventud eterna y de conocer el lugar exacto de la fuente de la juventud, te damos algunos consejos para conservar un rostro fresco, más joven y durante más tiempo.
Lo más recomendable es cuidar la alimentación por medio de la ingesta de cinco raciones de fruta y verdura a diario, además de los productos ricos en antioxidantes (té verde, albaricoque, cereza, remolacha, aguacate, tomate, etc.) y en omega 3 (salmón, aceite de oliva, nuez, atún, espinacas, etc.).
Esto dará como resultado una piel más joven.
Otra sugerencia es evitar la exposición, por largo tiempo, a los rayos del sol, ya que, al penetrar en la piel, provocan lesiones en el interior de las células que deterioran las fibras de colágeno y elastina generando el fenómeno del fotoenvejecimiento (envejecimiento prematuro de la piel).
Para acabar con dichas agresiones hay que utilizar un protector adaptado al tipo de piel (por ejemplo: FPS 50 para pieles claras, 30 para las morenas de piel mate y 20 para las epidermis oscuras) y aplicar la crema cada dos hora evitando tomar el sol entre las 12 h y las 16 h.