Es posible que no exista otra palabra para describir a Gisele Bündchen, que no sea belleza.
Por fortuna de ella y envidia de muchas, la flacuchenta niña que se crió en Río Grande do Sul, en Brasil, junto a sus cinco hermanas es hoy la supermodelo Latina más famosa de la historia.
Su ascenso y fama ha ido creciendo con los años, tanto, que gana más de 500 mil dólares por una sola aparición en la pasarela.
Los hombres la desean, y las portadas de las revistas en donde aparece, se venden igual que en un baratillo de remate.
Para ella vivir a diario bajo el lente fotográfico es muy normal, pero dentro de su ajetreada y espectacular vida, esta modelo es una chica de su casa, sencilla y que adora a su familia.
Es hija de padres alemanes y tiene cinco hermanas Raquel, Graziela, Gabriela, Rafaela y Patricia, quien es su gemela, pero no es modelo.
De niña era tan flaca que sus amigos le tenían apodos despectivos. Entre ellos "Olivia palito" haciendo mofa a la novia de Popeye, también la comparaban con las niñas de Somalia, país con alto índice de desnutrición.
Ella hacía caso omiso a tales comentarios, comía igual que cualquier persona, pero nunca aumentaba de peso.
De niña no le interesó el modelaje, guardaba un mal concepto de esta carrera, prefería jugar voleibol y hasta soñaba con representar a su país, en la selección mayor.
Con sólo trece años fue descubierta por Dilson Stein, un cazatalentos del modelaje. Ella rechazó la oferta que el famoso le hizo, pero él supo convencerla. Un día la engañó y la hizo ir a una selección de chicas para Elite, Gisele quedó entre las finalistas.
A los quince años se muda a Nueva York para participar en el Fashion Week, en donde la aceptaron de inmediato.
Desde entonces, los viajes y exhibir creaciones de Valentino, Zara, Yves Saint Laurent, Bvlgari, Tommy Hilfiger, Versace, Christian Dior, Ralph Lauren, Victoria´s Secret, y Dolce & Gabbana y muchas marcas más es su trabajo.
Su fama aumentó cuando empezó a salir con el actor hollywoodense Leonardo DiCaprio. A sus conquistas también le podemos sumar los nombres de Scott Barnhill, Kelly Slater y Tom Brandy el jugador de fútbol americano, su actual pareja.
En su segunda intención con "El diablo se viste a la moda", la crítica mejoró y a la brasileña le quedó gustando.
Recientemente lanzó su línea de chancletas, con la que espera seguir introduciéndose en el mercado empresarial.