Un fabricante de videojuegos decidió suspender el lanzamiento al mercado de un juego, destinado a la consola PlayStation 2 de Sony y que consiste en destruir rascacielos. A raíz de los atentados perpetrados el 11 de septiembre en Estados Unidos, Kadokawa Shoten Publishing, que había anunciado la salida de su juego "BuileBaku" el 29 de noviembre, decidió suspender la operación, indicó Yosuke Nishiyama, portavoz de la firma.
"Jamás hubiéramos imaginado que algo así podría ocurrir. Teniendo en cuenta los ataques y que queremos respetar los sentimientos de las familias" de las víctimas, "no podemos seguir aplicando el calendario previsto", agregó.
Un anuncio de ese juego que fue publicado en una revista ensalza "el placer" que el jugador siente al hacer estallar edificios. Este juego les permitirá "experimentar sensaciones increíbles cuando vean esos enormes edificios derrumbarse en medio de una nube de polvo", decía la publicidad.