Variedades

También se puede construir


Es juego de niños ganar popularidad si de verdad te importa la gente. Ése es el requisito primordial.
Los ermitaños no son populares. ¿Con quién?
Son los demás los que te van a aceptar o rechazar.
A ellos nos debemos. Y, pasarlo por alto es craso error. Sin embargo, cuan a menudo se yerra de esta forma. Por desconocimiento de las normas sociales. Por poco importa.
De niños, nos son permisibles actitudes que podrían marcarnos como impopulares. Pero, sólo entonces y eso porque quien nos observa "se hace el de la vista gorda".
"Es un niño", es la excusa que se da.
Dios sabe cuántas de esas actitudes o acciones, entonces hasta celebradas como ocurrencias, repetidas de grandecitos pueden representarnos muchas contrariedades. Causarnos problemas. Cerrarnos puertas. Hacernos caer de ese pedestal donde el "yo" nos coloca. Dejarnos un mal sabor.
Ser popular, no tiene necesariamente que ver con la belleza física. Tampoco con las riquezas materiales. Ese tener ángel, carisma, ser ponderado, ser bienquerido va de la mano más con el ser que con el mero pretender ser..


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266887
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América