La actriz finalizó su arresto domiciliario después de cumplir 35 días de condena por hurtar un collar en enero, violar su libertad condicional y por un delito que se remonta a 2007.
Las autoridades acudieron hasta la casa de la artista para retirarle el brazalete de localización que estaba obligada a llevar constantemente para confirmar que no abandonaba su casa.