Explosión de color al máximo. Así es la colección de Tommy Hilfiger Primavera-Verano 2012, inspirada en la fusión del estilo “preppy” y el “pop art”.
Una muestra muy moderna en la que se puede observar un claro giro a las siluetas clásicas a través de llamativos colores, una mezcla que le rinde homenaje a la gloriosa década de los 60.

Se destacan también una tendencia masculina a través de cuadros y rayas, reinterpretadas desde el punto de vista de la mujer, desde vestidos tipo camisa a chaquetas de manga larga.
La paleta de colores, al más puro estilo Warhol, se combina con pantalones caqui clásicos y prendas de sastrería denim, dando lugar a “looks” color “block”.



