Los autobronceadores son muy fáciles de aplicar, además te dejan un dorado envidiable y te hacen lucir bien tostada sin necesidad de exponerte al sol.
1. Escoge el tono adecuado a tu tipo de piel.
2. Antes de aplicarlo, lava y exfolia tu piel para eliminar las células muertas, así el bronceado quedará más intenso.
3. Tu piel debe estar bien seca cuando lo vayas a aplicar.
4. Si te lo vas a poner en todo el cuerpo, ponte un poco de vaselina en las rodillas, tobillos y nudillos de los dedos, para evitar que se pigmenten más.
5. Extiende el producto rápida y uniformemente hasta que se absorba.
6. Si quieres aplicártelo en el rostro, distribúyelo con cuidado con la yema de los dedos, sin olvidar el cuello.
Evita bañarte al menos por seis horas.