Variedades

Tite Curet: el decano de las 2,000 canciones

"Hay que seguir tocando puertas hasta que puedas llegar a lo que quieres..." Tite Curet Alonso


Posiblemente muchos recordarán a "Tite" Curet Alonso como el decano de la composición de la salsa, cuyos trabajos de música crítica con calor social eran aplaudidos por Latinoamérica unida y el resto del mundo. Tanto él como Rubén Blades construyeron personajes y narrativas extraordinarias de realidades cotidianas, razón por la cual se ganó a pulso y tinta el título al mejor compositor de salsa hasta la fecha.
Catalino Curet Alonso falleció a los 77 años de edad como consecuencia de un paro respiratorio en un hospital en Baltimore. El vivía en los Estados Unidos con su hija Hilda desde el pasado mes de abril.
Detrás de éxitos como "Periódico de ayer", "Anacaona", "La Tirana", "Puro Teatro", "Plantación adentro", "Piraña", "Las caras lindas", "Tiemblas", "Los entierros", "Juanito Alimaña" y muchos más, estaba la intuición periodística y el saber de un hombre de Guyana, de madre costurera y padre músico de la Orquesta de Simón Madera que además tenía la dicha de ser profesor de español, nacido el 12 de febrero de 1926.
Cuando niño, Tito se mudó con su madre a Santurce producto de la separación de sus padres y en los siguientes años trabajó en los correos y se inicia en la educación musical con teoría y solfeo con el profesor Jorge Rubián. Al culminar sus estudios secundarios, estudió sociología, farmacia y periodismo, siendo esta última rama del saber la que le abrió las puertes al conocimiento de su entorno social.
A su llegada a Nueva York, consiguió un trabajo como periodista deportivo en el diario La Prensa de Nueva York, pero optó por trabajar periodismo de espectáculos. En esos días, poco a poco se fueron conociendo sus talentos como compositor y hacia la década de los sesenta trabaja con la Orquesta de Joe Quijano, escribiendo "El son", efectivamente, conocida como su primera composición grabada.
Por esos días inicia la leyenda de quien fuera el compositor de las 2000 melodías, 900 de ellas grabadas por los grandes de la música latina.
Cuentan sus amistades que hacia 1968 compuso el tema "El gran tirano" para el bolerista Roberto Ledezma, pero este tema llega a las manos de La Lupe, la "creadora del arte del frenesí", porque a Tite le impresionó la voz de la cubana, y esta canción se convierte en "La tirana", un himno de la música de esa época, catapultando a la cantante y consolidando así su carrera como compositor.
Tite era siempre descrito como un hombre sencillo, con múltiples experiencias que contar. Así como un libro que se abre por sí mismo para narrar a todo aquél que quiera oír (¡y hay que escucharlo!), según la periodista Grisselle Peña Martínez, que narró en medios puertorriqueños una experiencia con el compositor en 1998 cuando dictó un taller de crónica periodística.
Con su habitual sombrero de paja y camisa de estampado africano, siempre le brilló genuina humildad en su corazón.
Comenta Peña Martínez que Tite explicaba a los alumnos de aquel taller que su primera canción surgió de un "desengaño amoroso" a los quince años, "por enamoramientos de esos de la vida, de primeras novias que te dejan, siempre te vuelven poeta", de lo que todos en algún momento hemos sido testigos.
Había decidido tomar cursos de música, añadiendo a su talento mayor conocimiento. Mientras Curet continuó tocando puertas de músicos y empresarios del mundo artístico, las bendiciones llegaban. Así, grabó con Tito Rodríguez aquel precioso bolero "Tiemblas"; con Cheo Feliciano, temas como "Anacaona", "Pa" que afinquen", "Mi triste problema" y esa bellísima creación "Los entierros"; y qué decir de otros grandes como Ismael Rivera, cuando escribió ese homenaje a nuestra gente titulado "Las caras lindas" y aquel pegajoso tema "Mi negrita me espera" y la inolvidable "De todas maneras Rosa"; con Celia Cruz, Isadora Duncan, en el momento en que Celia necesitaba un tema grande que la hiciera mantener vigencia musical en los años setenta; con Héctor Lavoe y Willie Colón, la dupla indestructible de la salsa, canciones como "Periódico de Ayer", "Barrunto" y "Piraña"; igualmente, con otro extraordinario compositor Rubén Blades, a quien le escribió "Plantación adentro" y con la Lupe, con esos clásicos "La carcajada final", "La tirana" y "Puro teatro".
Asimismo, adaptó letras de composiciones brasileñas como "Usted abusó", "La paz de tu sonrisa", y "La palabra adiós" que grabó Blades con Fania All Stars.
Curet Alonso además le dio letras en español al tema de Charlie Chaplin "Candilejas", que cantó Wilkins y adaptó" Si yo fuera rico", de la obra "Violinista sobre el tejado", que posteriormente interpretó Chucho Avellanet, y sus letras han sido escuchadas en películas como "Mujeres al borde de un ataque de nervios", de Pedro Almodóvar y la segunda parte de "El Padrino" de Francis Ford Coppola (uhmmm... estuvo en la ciudad turisteando la semana pasada).
Lejos de conocer al Tite Curet Alonso que compuso tantas bellas canciones, está la figura de un periodista que encontró dos pasiones desbordantes: el periodismo, que le gustaba más que la música, y la composición musical, que siempre tuvo el aliento noticioso.


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127415
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América