29 DE MAYO DE 1936: Nadadoras americanas tienen fuerte oposición en Olimpiadas de Berlín. Las nadadoras americanas que habían triunfado de manera decisiva en Los Angeles en 1932 perderían alguno de sus laureles en la piscina olímpica de Berlín, según la opinión de Fred Cady, coach del equipo olímpico femenino de diving.
De acuerdo con Cady, las americanas tendrían que competir en piscinas extrañas, después de un largo y cansado viaje y aunque las condiciones eran ideales, temía que no obtuvieran el triunfo anterior.
La apreciación de Cady se basaba en la comparación de los tiempos y récords, que a pesar de que las nadadoras americanas tenían uno bueno, las extranjeras se encontraban progresando rápidamente.
9 DE MAYO DE 1946: No termina huelga minera, y amenazan con paro marítimo. El Gobierno de Estados Unidos que acababa de resolver la crisis ferroviaria y que aún confrontaba problemas con los mineros, se veía amenazado con una tercera huelga nacional, pero esta vez, por los obreros marítimos. Estos últimos trabajadores en huelga solicitaban un aumento del 30% en sus jornadas laborales.
En tanto, la huelga aprobada por una unión independiente y seis uniones afiliadas al Congreso de Organizaciones Industriales, afectaba a 3 mil 100 barcos en todos los puertos de importancia de Estados Unidos.
Escasez de carne en Nueva York. Encontrar un pedazo de carne en las carnicerías de Nueva York equivalía a ganarse la lotería. Aunque los técnicos del Departamento de Agricultura habían pronosticado que la situación se agravaría, las amas de casa habían manifestado que podía empeorar más de lo que estaba, porque era imposible encontrar un pedazo de carne, excepto en los restaurantes y hoteles de la ciudad.
La situación se debía a que el 80% de los mayoristas en carne habían cerrado sus puertas a consecuencia de la huelga ferroviaria y como señal de protesta por las actividades del mercado negro de la carne.
29 DE MAYO DE 1956: Intranquilidad en el Tíbet por nuevo régimen rojo. La intranquilidad en el Tíbet, respecto al nuevo régimen rojo aumentaba cada vez más y llegaba a manifestarse en forma de protesta franca y declarada. Los informes indicaban que a principio de mes se habían producido choques entre las sectas monásticas tibetanas y las fuerzas militares chinas.
Los disturbios se debían al estado de encarcelación a que prácticamente había sido sometido por las autoridades chinas el Delai Lama, sumo pontífice de los tibetanos.