“Ah sí, lo de mis hijos. ¡ja, ja, ja! Es bien simpático, porque yo aprendí a querer este país sin verlo. Hoy ya se cumplen 10 ó 12 años de venir ininterrumpidamente. Y aunque no me conozco bien las calles, a veces hasta me atrevo a manejar. Una vez fui al Coco de La Chorrera y empecé a caminar, cuando miro para atrás venía medio pueblo siguiéndome, ¡wao! Son cosas bonitas, sé para dónde voy, tengo muchísimas amistades, ese es el vínculo real, no hay novias, ni casas, ni hijos”. ¿Qué trae de diferente el nuevo concierto “Emociones”?
“Nuevos elementos con el fin de que la gente vaya a la par con las emociones que tú estás sintiendo en el escenario. Habrá un grupo de cuerdas panameño, una sorpresa, estrenaremos el video que nunca salió el año pasado por fallos técnicos y alguito del disco nuevo Viceversa (será lanzado el 1 de septiembre)”.
“Por cuestiones de tiempo. El anda en un proyecto busca talentos y no coincidimos, pero seguro que en la próxima será”. ¿Qué le hace falta?
“Me gustaría trabajar en una obra de teatro musical, llegar con mi música a Argentina, Chile, Uruguay, pero si no pasara nada más mañana, soy un tipo agradecido”. ¿Alguno de sus hijos le ha seguido los pasos?
“Tengo cuatro hijos, el mayor de los varones, Gilberto Joel, de 16 años, mostró interés por la producción de espectáculos y realizará el primero, este viernes en San Juan con artistas juveniles.
“Miredis estudia Comunicación Pública, va para 20 años y tiene una madurez que Dios se la bendiga”. ¿Es celosa?
“Yo creo que no. Fíjate, cuando empezaron a correr los rumores de que tenía hijos acá, les expliqué. Ella lo tomó a broma y cada vez que vengo me dice: ‘llévale un regalo a mi hermanito’, ja, ja”. ¿Y su esposa?
“Ella sabe cómo se manejan las cosas. Me casé a los 19 años. Nos levantamos juntos, personal y profesionalmente. Además, he sido un tipo bastante consciente”.
“Yo todavía no tengo la casa que deseo tener. Me gustaría una inmensa. Con espacios grandes y mucha claridad. Mi casa es muy cómoda, gracias a Dios, pero me gustaría otra todavía más cómoda, en la ciudad”. ¿Tiene el carro que desea?
“Un BMW, bastante grande y fuerte, porque como no sé manejar muy bien, tengo que tener algo que aguante. Los carros no me emocionan mucho, tengo uno viejo del ‘77, descapotable, BMG, que me encanta”. ¿Con los años se ha puesto más joven. ¿Qué se está haciendo?
“Nada quirúrgico. El 22 de agosto, un día antes del concierto cumplo 40 años, cosa que me emociona tanto, porque hago una recapitulación de todos esos años y el saldo es positivo. Doy gracias a Dios por eso”.
“Por el trajín. Uno también se cuida un poco, porque hace un tiempo me diagnosticaron como hipertenso, no grave, pero sí me medicaron y entonces bajé un poco de libras, aún faltan más. Si no puedo crecer, al menos voy a rebajar”. ¿La cantante más atractiva?
“Hay un montón, como Olga Tañón y Giselle”. ¿Qué parte de la mujer le atrae más?
“Me fijo en el conjunto”. ¿Es celoso?
“Un poco, por qué negarlo”. ¿Fiel?
“También”. ¿Nunca se ha portado mal?
“Soy más tranquilo que una foto, como diría Johnny Ventura”. ¿Qué religión profesa?
“Soy católico por tradición, pero no practicante”. ¿Encuentra tiempo para su vida espiritual?
“Todo el mundo tiene una manera de atender ese caso. Creo en Dios, porque tengo pruebas de que existe”. ¿Tiene algún diseñador especial para su ropa?
“Mi compadre, Juan Ramón Cedeño, uno de los mejores sastres de Puerto Rico”. (También compra ropa de Hugo Boss y Gianfranco Ferré). ¿Por qué colores se inclina?
“Los oscuros, en especial el azul. Los trajes y pantalones de rayas me gustan mucho. La ropa formal me gusta más que la informal, me siento más cómodo con ella”. ¿Qué usa para dormir?.
“Boxer y, a veces, una camiseta sin mangas”. ¿Cuál es su talla de zapato?
“81/2, es como un 41”. ¿Cree en lo que se dice de la talla de los zapatos masculinos?
“¡Hombre!, eso lo decían desde que era muchacho (sonrojado). No tengo nada que ver con eso, vamos a otra pregunta”.