José Saramago, un "cervantino" admirador de Kafka y Borges, cree que la mejor novela surge de la imaginación y no de las vivencias y se muestra escéptico con la literatura ibérica, donde apenas ve con el premio Nobel a dos escritores.
Aunque cuesta arrancarle los nombres, el Nobel portugués, entrevistado por Efe, destaca en el panorama de las letras españolas al extinto Gonzalo Torrente Ballester que "mereció y no tuvo" el galardón y que ni siquiera ve suficientemente reconocido en su propio país.
"Lo que cuenta no es tanto la experiencia, sino la imaginación, la capacidad de inventar, eso es literatura".
Saramago, de 86 años, considera que la novela ha dejado de ser un género para convertirse en lo que el llama "espacio literario", donde todo cabe.