Para las que se encuentran a dieta pueden optar por el arroz integral.
Para prepararlo es necesario tener en cuenta la calidad del grano.
A manera de recomendación de algunos expertos, es importante recordar que la cocción del arroz de grano largo necesita más tiempo y más líquido que el arroz de grano corto. Son muchos los platos que se pueden preparar con él, ya que puede comerse solo o combinado con ingredientes que harán de este sencillo plato algo exótico y delicioso al paladar.
6 tazas de arroz
3.5 onzas de mantequilla
3 huevos
1.75 onzas de queso rallado
1 vaso de vino blanco
1 litro de caldo maggi
pan rallado
sal y pimienta
perejil picado
zanahoria rallada
Moldes individuales
Hervir el arroz con la mantequilla, el vino y el caldo. Al final de la cocción añadir el queso rallado, los huevos y mezclar bien. Unte los moldes individuales con un poco de grasa (mantequilla, manteca) y espolvoréelo con el pan rallado. Coloque el arroz preparado y ponga en el horno a una temperatura moderada por espacio de 15 minutos. Una vez listo, deje enfriar un poco, desmolde y sirva.
Para darle un poco más de colorido sirva con zanahoria rallada y perejil picadito.
Si sus hijos no son amantes de los vegetales, una forma de hacer que ellos lo coman es incorporarlos a las albóndigas. Es decir, ralle zanahoria, brócoli o cualquier otro vegetal que desee que ellos coman y mézclelos con la carne molida antes de moldear las albóndigas.
A la hora de cocinar el arroz, si no está segura la cantidad de líquido que debe echarle, es mejor que utilice poca cantidad y si ve que al absorberse toda el agua o caldo que le haya echado viértale un poquito más, para que termine de cocerse y quede en su punto.
Si desea que los granos de arroz queden separados, échele al agua en que lo está cociendo un poco de jugo de limón.
1 3/4 libras de carne molida
6 cucharadas de perejil picado
4 huevos
1 cebolla
3 rebanadas de pan de molde
1 taza de leche
pan rallado
aceite
sal
pimienta
Remojar el pan en la leche. Escurrirlo y mezclarlo con la carne picada y los huevos. Agregar el perejil picado y la cebolla rallada. Sazonar con sal y pimienta al gusto. Deje reposar por espacio de 1 hora. Luego, moldee las albóndigas y páselas por el pan rallado. Ponga bastante aceite a calentar y, cuando esté bien caliente, fría las albóndigas hasta que estén bien doraditas. Para quitarle el exceso de grasa, póngalas sobre un papel absorbente a medida que las va sacando de la sartén.
No fue sino hasta el siglo XVI que el arroz era considerado un alimento vulgar y completamente inaceptable para paladares refinados.