Veinte años sosteniendo el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, la mayor manifestación escénica de América, "es una auténtica proeza", aseguró su creadora y directora, Fanny Mikey.
Este festival bienal, que nació en 1988, ha ido creciendo en importancia, no sólo por la cantidad y variedad de las representaciones que se han ido sucediendo, sino por la creciente calidad de las obras, despertando interés en todo el mundo, lo que ha llevado, según declaró Mikey a Efe, a tener que "rechazar, lamentablemente, muchas propuestas".
Para la undécima edición del Festival, que se llevará a cabo entre el 7 y el 23 de marzo del año próximo, y cuyo invitado de honor será el Reino Unido, ya están previstas "760 funciones, con 63 compañías de 41 países de los cinco continentes.