Una farmacia de la ciudad francesa de Marsella ha sido robada en cuatro ocasiones en un año por el mismo atracador, quien además del dinero sólo se lleva un producto: píldoras de Viagra.
El ladrón, que se cubre la cara con una bufanda, siembre llega a la última hora del día, cuando están a punto de irse los últimos clientes, y amenaza al vendedor con un cuchillo.
Esta semana no fue una excepción, al aparecer en la farmacia cuando el encargado del negocio y sus dos asistentas estaban cerrando.
El atracador los obligó a entrar de nuevo en el establecimiento, vació la caja registradora y se llevó tres cajitas de las píldoras contra la impotencia sexual masculina.
"Desde que comenzaron los asaltos, sólo mantenemos una existencia mínima de Viagra en el establecimiento", dijo el propietario de la farmacia al diario francés La Provence.
"Se llevó lo que habíamos recaudado ese día, pero vino claramente por el medicamento", añadió.
El ladrón -o ladrones, porque el personal de la farmacia no está seguro de que se trate siempre del mismo hombre- atracó la tienda por primera vez en noviembre de 2001, y luego repitió en julio y septiembre de este año. BBC