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¡Todos para uno…!


AURORA ES una excelente trabajadora. Produce siempre lo que se le pide al cien por ciento, y se esfuerza para que su trabajo sea el mejor.
Todo iba muy bien en su vida laboral, hasta que la integraron a un equipo de trabajo, para un proyecto ambiental en su empresa.
"Era muy importante para mis jefes que yo estuviera allí, pero no me sentía a gusto, ya que nunca he sabido trabajar en equipo. Yo soy muy buena trabajando sola, pero con otros compañeros soy un fiasco", le confesó la dama a Arturo, jefe de recursos humanos de su compañía.
Arturo se percató que por este motivo muchos de los proyectos que se han emprendido con equipos de trabajo no han logrado los resultados óptimos.
Y este es una de las principales razones por la que en muchos equipos en vez de trabajar armónicamente se forman increíbles problemas.
Según Ramiro Rodríguez, experto en recursos humanos, el trabajo en equipo implica un grupo de personas laborando de manera coordinada en la ejecución de un proyecto en común. Este equipo obedece al resultado final y no cada uno de sus miembros de forma independiente.
Vale la pena destacar que en los equipos de trabajo cada individuo es especialista en un área, pero esto no significa que otra del grupo no pueda aprender para ayudarla. Esto es lo que diferencia a un equipo de trabajo de un grupo de trabajo.
"En un grupo de trabajo, todos hacen lo mismo, mientras que en un equipo de trabajo cada individuo se concentra en un área, para lograr un resultado en común. Si uno de ellos se atrasa, entorpecerá el trabajo de todo el equipo", destacó Rodríguez.
De acuerdo con Silvia Mendoza, psicóloga clínica, existen personas a las que se les hace muy difícil aprender a trabajar en grupo, ya que están acostumbrados a trabajar solas.
"A este tipo de personas los vemos como hormiguitas trabajando solas y sus resultados son buenos, pero las nuevas tendencias mundiales de trabajo exigen que todas los individuos implemente sus conocimientos y labores en equipos de trabajo", destacó Mendoza.
Complementariedad: cada miembro domina una parcela determinada del proyecto. Todos estos conocimientos son necesarios para sacar el trabajo adelante.
Coordinación: el grupo de profesionales, con un líder a la cabeza, debe actuar de forma organizada con vista a sacar el proyecto adelante.
Comunicación: el trabajo en equipo exige una comunicación abierta entre todos sus miembros, esencial para poder coordinar las distintas actuaciones individuales.
El equipo funciona como una maquinaria con diversos engranajes; todos deben funcionar a la perfección, si uno falla, el equipo fracasa.
Confianza: cada individuo confía en el buen hacer del resto de sus compañeros.
Esta confianza le lleva a aceptar anteponer el éxito del equipo al propio lucimiento personal.
Todo equipo necesita un jefe, una persona que lo dirija, que se ponga al frente del mismo.
Esta persona puede convertirse simplemente en eso, un jefe, o puede ser algo más, un auténtico líder.
Hay jefes que no son líderes, y también pueden haber líderes que no son jefes.
La diferencia entre ambas premisas está en el origen de su autoridad.
El jefe recibe su autoridad de la posición jerárquica que ocupa: la empresa lo ha colocado al frente del equipo.
El líder recibe su autoridad del propio equipo: diversos factores (carisma, personalidad, entrega, energía, etc.), le permiten ganarse el apoyo de sus colaboradores.
El desempeño de un equipo de trabajo puede mejorar notablemente cuando al frente del mismo se encuentra un jefe que es líder.
Aunque el jefe no sea un líder al menos debe contar con una serie de cualidades muy significativas:
Debe ser una persona justa, que sepa exigir pero también recompensar, que no haga discriminaciones arbitrarias, sino que trate a todos por igual.
Una persona muy trabajadora, que dé ejemplo: si exige a los demás, él por delante.
Una persona exigente pero humana, que busque y persiga la excelencia, pero que sepa reconocer el esfuerzo y la entrega. Una cualidad importante es ser comprensivo ante el fallo del colaborador.
Uno de los principales problemas en los equipos de trabajo es que los integrantes no saben escuchar.
  1. Dispóngase a escuchar: Oiga lo que la otra persona intenta decirle.
  2. No hable tanto: Jamás una idea buena entró en ningún cerebro por vía de la boca abierta.
  3. Escuche con mentalidad abierta: Sepa ponerse en el lugar de la otra persona, a fin de poder valorar mejor su forma de expresarse y para sacar en limpio el mensaje.
  4. Escuche hasta que el otro haya terminado: Asegúrese de haber escuchado a la otra persona antes de hablar. Lo cual no significa que se le puedan formular preguntas destinadas a clarificar el mensaje.
  5. Fíjese en cómo se dicen las cosas: Preste atención a los sentimientos, al contacto visual y señales no verbales.

¿Qué es trabajar en equipo?
Carlos Caballero, Mercaderista. Un grupo donde se reúnen para buscar una solución sobre algún tema específico.
Digna Serrano, Jubilada. Trabajar en conjunto, coordinadamente y tomando en cuenta las opiniones de los que forman parte del equipo.
José Pérez, Taxista. Un conjunto de personas que se reúnen para discutir un mismo tema con un mismo objetivo.


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192921
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América