El actor Tom Hanks y su esposa, Rita Wilson, perdieron la demanda en contra de un contratista de Idaho, al que demandaron por US$2.5 millones por supuestos daños a su propiedad valuada en US$10 millones y que está ubicada en Sun Valley.
El caso fue desestimado por un juez, puesto que Hanks y el contratista ya se habían enfrentado en un arbitraje en 203, y el actor perdió en aquella ocasión.
Por otro lado, Tom manifestó su apoyo a un acuerdo contractual alcanzado por el más pequeño de dos sindicatos de actores, pese a que ese trato ha sido criticado por la agrupación más grande, que busca más concesiones de Hollywood.
Hanks agregó su nombre a una petición enviada por correo electrónico, que insta a los miembros a votar por un contrato convenido el 28 de mayo por la Federación Estadounidense de Artistas de Radio y Televisión (AFTRA), con el objetivo de evitar otra huelga en Hollywood después del paro de 100 días que efectuaron los guionistas y que afectó el trabajo de muchos actores.