Este fin de semana estuve de viaje por Estados Unidos, específicamente en Miami. Unos días antes de partir hice mi investigación para decidir qué restaurantes conocer durante mi visita. Desde que regresé a Panamá, luego de 2 años de vivir allá, son muchos los lugares que han abierto sus puertas y, aunque Miami siempre tuvo una escena culinaria innovadora y muy movida, ahora está más que nunca en apogeo.
Entre nuevos food trucks, restaurantes especializados en cervezas o vinos, restaurantes de comida sureña, asiática, española y cubana fusión, etc. Las opciones son infinitas, siendo una viaje tan corto (solo 4 días) sería difícil conocerlos todos, por los que muchos quedaron en mi bucket list para futuras visitas.
Mientras investigaba y veía en internet los menús de los diferentes restaurantes, me topé con nuevas y originales combinaciones que captaron mi atención, esta tendencia de tomar platos familiares y clásicos y darles un vuelco de 180 grados era común en todos los menús que vi. Una entrada que probé en un restaurante que visitamos consistía de unos rollos primavera rellenos de los ingredientes tradicionales de los sándwiches cubanos que son tan representativos de la ciudad de Miami, servidos simplemente acompañados de una mostaza dijón y que me parecieron deliciosos, superoriginales y además una buena muestra de esta nueva tendencia a fusionar platos de diferentes orígenes y crear algo completamente nuevo.
Mi viaje a Miami coincidió con la feria Panamá Gastronómica que lamentablemente este año tuve que perderme, mas gracias al auge de las redes sociales y especialmente del Instagram, pude ver un sinfín de imágenes de los platillos ofrecidos por los diferentes expositores que participaron este año y notar que nosotros en Panamá definitivamente estamos a la par y no nos quedamos atrás en cuanto a tendencias se refiere.
Entre los platos que más captaron mi atención se encontraba: una hojaldra melt del chef chiricano Fulvio Miranda, de su food truck. Esa flaca rica; las pulled pork cheese fries, de la chef Jenny Guerra; las torrejas de yuca con ropa vieja del restaurante Riesen; el arroz con leche de rocky road, de la compañía Dulce Arroz (a mi criterio de los platos más originales) y, por supuesto, el saus de mango del Grupo Rey, creación de mi estimada y querida compañera de trabajo, la chef Connie Pérez. No puedo ni empezar a explicarles cuánta pena me dio no poder probar ninguno de estos maravillosos platillos.
Definitivamente, un fin de semana de enriquecimiento culinario, que me permitió ampliar mi conocimiento y en el que pude obtener inspiración para crear y seguir presentándoles platos originales y diferentes.