Un equipo de arqueólogos trabaja contra reloj para salvar dos necrópolis, una romana y otra medieval, en Tiurana (Lérida), un municipio abandonado que quedará anegado en por el pantano de Rialb inaugurado recientemente.
Los arqueólogos, que fueron contratados por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), descubrieron el yacimiento y trabajan en él desde el pasado 21 de febrero, según fuentes de CHE.
En las excavaciones se localizaron restos de enterramientos romanos que están datados entre los siglos I y III después de Cristo, y otra necrópolis sobrepuesta de la alta edad Media de los siglos XI al XIII.
También se han puesto al descubierto los restos de lo que podría ser una villa romana construida para honrar a Tiberio.
Los trabajos podrán continuar aún unas tres semanas, tiempo en que se calcula que el pantano de Rialb habrá almacenado los 50 hectómetros cúbicos de agua que anegarán la zona del yacimiento.