Tampoco sabía los problemas que más adelante le causaría este "indefenso" componente ni que tendría que ser intervenida quirúrgicamente luego de ser "agredida" por el ratón cibernético.
La computadora le facilitaba hacer su trabajo y hasta podía salir más temprano del mismo, pero un fuerte dolor en su muñeca le impedía disfrutar de su tiempo libre.
Fue a un centro de atención primaria en busca de ayuda. Ahí le diagnosticaron "un problema en los nervios de la muñeca" y la operaron. En ese tiempo nadie hablaba de un "síndrome" causado por el mouse.
Un par de años después la pesadilla de Luisa renació, pero esta vez el dolor era mucho más intenso y pronto, en la parte inferior de su muñeca comenzó a formarse una protuberancia parecida a un cayo, pero de gran tamaño.
Cuando perdió la movilidad en su mano, decidió buscar ayuda nuevamente, pero esta vez acudió a otro centro médico.
Un especialista en Ortopedia le dio el diagnóstico definitivo, un "síndrome de túnel carpiano", conocido también como "síndrome del mouse".
Luisa se mostró sorprendida de saber que el uso del "mouse" podía causarle tal daño y mucho más cuando el médico aseguró que la intervención anterior no era necesaria y que estuvo cerca de perder la mano.
El caso de Luisa es un desafortunado efecto de la transición a la era de las computadoras, pero quienes siempre hemos contando con este instrumento una valiosa herramienta laboral no estamos exentos de padecer el llamado "síndrome del mouse".
Después de una intensa jornada de trabajo frente a la computadora es natural sentir una molestia en la muñeca, pero ¿cómo saber si se trata de algo más que un simple caso de estrés?
El especialista en Ortopedia Jaime Alemán, asegura que hay síntomas que pueden alertar sobre la existencia del "síndrome de túnel carpiano".
El dolor en la muñeca es el principal de ellos. También un hormigueo en los dedos, especialmente si es en el pulgar, el índice y el dedo medio.
Si se intenta sujetar algún objeto y la mano no responde, es decir, que no hay suficiente fuerza, Alemán advierte que éste también puede ser un signo de alerta.
Los síntomas, de por sí, no revelan si se tiene o no la dolencia; pero si se manifiestan constantemente, aún cuando no se esté usando un "mouse", Alemán cree que se puede estar padeciendo del temido síndrome.
Sí, en algunos casos es posible prevenir su aparición. Mientras estés trabajando estira el brazo con el que manipules el "mouse" y con el otro brazo aprieta la punta de los dedos llevándolos en dirección a ti. Hazlo por unos 10 segundos.
O bien, puedes colocarte de pie con las manos a la altura del pecho, en posición de oración.
Manteniendo planas las palmas de las manos, presiona una contra la otra por 20 minutos.
En nuestro país la dolencia es bastante común, aunque poco se habla de su se trata o no de una enfermedad causada en el entorno laboral.
No pasa lo mismo en Dinamarca, donde las autoridades han incluido al discutido "síndrome" entre las enfermedades laborales a fin de que las empresas otorguen una indemnización a los colaboradores que la padezcan.
La medida fue solicitada por años por el Sindicato de Trabajadores Técnicos de Dinamarca.
Aún se desconoce si en los Estados Unidos emulen esta iniciativa, pero en ese país ya se han adelantado estudios para establecer la magnitud del problema.
El "mouse" podría haber ocasionado la baja laboral de unos 200, 000 estadounidenses.
España es uno de aquellos países en los cuales se discute el tema.
Aunque los médicos prefieren denominarlo Lesiones por Tensiones Reiteradas y Desórdenes de Traume Acumulativo.
Las estadísticas del Ministerio de Trabajo del país europeo dan cuanta de 2, 693 casos de parálisis nerviosa por presión en el 2005. De esta cifra, al menos 2, 213 acabaron en una baja laboral ocasionada por el terrible "ratoncito".