El sudor es el subproducto de los sistemas de termostato interno y de aire acondicionado del cuerpo, los que algunas veces responden a las comidas picantes, a la ansiedad y el peligro de la misma manera en que responden al calor excesivo.
Sobre la materia y cómo reducir la sudoración excesiva trata este material del Manual de Remedios Caseros, de John H. Renner y otros.
Los autores explican que no hay nada complicado acerca de la mecánica del sudor (transpiración) y nos hablan de la manera maravillosa en que el cuerpo maneja el calor.
Nuestro organismo tiene más de dos millones de glándulas sudoríparas (de acuerdo a algunos estudios, las mujeres pueden tener más) de dos tipos: las glandulas ecrinas y las glándulas apocrinas.
Las ecrinas se hallan en casi toda la superficie del cuerpo- se calcula que hay 400 por pulgada cuadrada (6.35 centímetros cuadrados) de piel, excepto en sitios como las palmas de las manos, donde se pueden concentrar unas 3,000. Las ecrinas son las más pequeñas de las dos y se originan muy en el interior de la piel, tienen conductos angostos que llegan hasta la superficie de la piel. El trabajo de estas glándulas es principalmente de control de la temperatura: Cuando el tiempo se pone demasiado caliente, las glándulas sudoríparas se activan, extraen líquidos de la sangre para producir sudor y transportarlo a través de los poros a la superficie de la piel. Cuando está en la superficie, el sudor se evapora y refresca la piel. Esto a su vez, refresca la sangre, que también ha sido enviada rápidamente a la superficie por células del cerebro que controlan la temperatura. La sangre ya enfriada luego regresa a los órganos internos y los músculos, y los refresca.
Las glándulas apocrinas son más grandes, existen en menores cantidades, y están adheridas a folículos de pelo del área genital y las axilas.
Aun las personas más inactivas sudan como un cuarto de galón (aproximadamente 1 litro) al día. Por oro lado, los corredores de competencias de maratón pueden producir hasta dos galones (aproximadamente 8 litros) durante el transcurso de una carrera. Estas producciones extremas de sudor se consideran normales bajo esas circunstancias; uno ni siquiera pensaría en ellas a no ser por el hecho de que pueden ocurrir en los momentos más embarazosos. Por otro lado, si usted tiene un cuerpo que produce gotas como una lata fría de agua de Seltz en un día caluroso- aun cuando está sentado sin moverse para nada en la sombra- usted tiene lo que se conoce en términos médicos como hiperhidrosis. Aquí está lo que tiene que hacer con ella:
Manténgase alejado del sol del mediodía. Cuando el sol está más alto es más caliente, su cuerpo se sobrecalentará en seguida, y pondrá a su sistema termoregulador a funcionar a toda marcha.
Vístase en forma apropiada. Parece que la mayoría de los materiales sintéticos aumentan el sudar porque no absorben la humedad. "Trate de usar fibras naturales como el algodón en el verano y la lana en el invierno", aconseja el Dr. Donald Rudikoff, profesor adjunto de clínica dermatológica en la Escuela de Medicina Mount Sinaí, en Nueva York.
Vigile lo que come. Comer alimentos picantes y condimentados puede provocar transpiración; por lo tanto, sería prudente evitarlos en los momentos en que estar seco es una prioridad para usted.
Adelgace. Si usted está pasado de peso, aun las actividades más moderadas pueden hacer que su corazón se esfuerce más para bombear sangre a su cuerpo. "Alcanzar y mantener su peso corporal deseado solucionará en gran parte el problema de sudar demasiado", nota el Dr. Lorinez.
Refrésquese mentalmente. El aumento de ansiedad- aunque sea temporal- puede causar sudor excesivo. En las personas propensas a la ansiedad, aun la tensión más mínima- o ninguna- puede llevar a un ataque de ansiedad acompañado de sudor. "Si usted se pone ansioso con frecuencia, trate de distraer los síntomas con actividad física, tal como correr, caminar o nadar, o con ejercicios de relajación como los de respiración profunda", sugiere el Dr. Alan R. Shalita, director de Departamento de Dermatología del centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Estatal de Nueva York, en Brooklyn.
Atomice, frute, unte. Para añadir una capa extra de confianza, puede usar un antitranspirante bajo sus brazos e incluso en las palmas de las manos y las plantas de los pies (si son áreas que le dan problemas).
La mayoría de estos productos contiene una sal de aluminio, que se cree que disminuye la producción de transpiración. La más suave de las sales es el clorhidrato de aluminio; el cloruro de aluminio y el sulfato de aluminio son las más efectivas pero tienden a irritar la piel y a manchar la ropa, particularmente el lino y el algodón.