El 31 de agosto de 1997 la luz de la princesa Diana se apagó en el Túnel del Alma, en París, y el mundo entero quedó conmocionado con la lamentable noticia.
Un accidente de tráfico acabó con la vida de la conocida cariñosamente como la “Princesa del Pueblo”, que tan solo tenía 36 años y viajaba junto a su pareja, Dodi Al Fayed.

Durante semanas, las puertas del palacio de Kensington, donde residía, se convirtieron en un improvisado altar, donde miles de ciudadanos depositaba flores y cariñosos mensajes.
Sin lugar a dudas, Diana de Gales no pasará solo a la historia por ser la madre del heredero de la corona británica, sino que su personalidad y su estilo seguirán llenando páginas de miles de revistas.
En medio del aniversario, su segundo hijo, el príncipe Harry de 27 años, está envuelto en un escándalo en el Reino Unido, por la publicación de unas fotografías en las que aparece desnudo durante una fiesta en Las Vegas.
Las fotografías fueron publicadas por el tabloide británico “The Sun”.
Reapareció a través de un video en el que muestra su apoyo a los Juegos Paralímpicos que empiezan este miércoles. “Veremos un espectáculo de deporte y pasión”, dice el príncipe.