Existen varios tratamientos para frenar la progresión de la enfermedad, uno de los más eficaces consiste en inyectar determinados fármacos en el ojo. Sin embargo, todavía no hay ninguna terapia capaz de curar la degeneración macular.
Cuando la enfermedad ya no tiene tratamiento por estar en etapas muy avanzadas, los afectados pueden recurrir a las ayudas de baja visión. "Con ellas se busca potenciar la visión residual para mejorar la calidad de vida de los pacientes".