Parece definitivo que Britney Spears sentó cabeza gracias a su novio y exrepresentante, Jason Trawick. El novio de Britney es un auténtico romántico y visitó la joyería Mouawad Pascal, una de las más importantes de Estados Unidos, con la intención de diseñar un anillo único y perfecto. Una fuente de la joyería asegura: "Pasó más de una hora hablando con el jefe”.