Variedades

Tres décadas de silenciosa tempestad

Las versiones sobre el hecho que motivó al escritor Mario Vargas Llosa a golpear a su amigo Gabriel García Márquez son muchas. Treinta y un años después, ninguno de los dos ha cedido terreno.


CÓMO te atreves a abrazarme después de lo que le hiciste a Patricia en Barcelona, fueron las palabras que Mario Vargas Llosa pronunciaba cuando su brazo derecho iba en dirección al ojo de Gabriel García Márquez, la noche del 12 de febrero de 1976, en los predios del Palacio de Bellas Artes, de México. En segundos, el ojo del Gabo se había abultado del tamaño de una cebolla, y su cara estaba teñida de rojo.
Los que estaban cerca remudaron en enfermeras, una de ellas fue la escritora Elena Poniatowska, quien recomendó a Mercedes Barcha, la esposa de García Márquez que también estaba cerca, que le pusiera un trozo de carne sin refrigerar en el ojo lo más urgente posible, como lo hiciese Úrsula en aquella aldea llamada Macondo. Luego de esa noche, las versiones sobre este incidente han recorrido el mundo sin tener la de los contrincantes, pero sí algunas frases de los más cercanos a los escritores, hasta esa noche, amigos entrañables.
Una de las versiones más claras la relató el fotógrafo Rodrigo Moya, amigo cercano de García Márquez. Moya señala que dos días después del nocaut técnico, el Gabo fue a su estudio para que le tomaran unas fotografías que atestiguaran la agresión de Vargas Llosa. El afectado no mostrada ningún signo de rencor, muy por el contrario; el fotógrafo, que ya había tomado otras fotos del mucho después premio Nobel, estaba despreocupado por el asunto. Pero la que no mostraba el mismo semblante era Mercedes, su compañera. ¿Por qué?
Mercedes, el día de las fotos, le dijo al fotógrafo que Vargas Llosa se había comportado de esa forma "porque es un envidioso", este punto puede relacionarse con las obras que el Gabo tenía hasta ese entonces. Otro punto es la disparidad en cuanto a las ideologías políticas. Y un tercer elemento está relacionado con un triángulo amoroso, aparentemente inventado para darle celos al escritor peruano.
En el año 1974, Mario Vargas Llosa viaja a Estocolmo enamorado de una azafata que acababa de conocer, dejando a su esposa y también prima Patricia Llosa en Barcelona. Durante esos días, la esposa de Vargas Llosa le pide consejo al Gabo sobre si perdona o no al autor de "La tía Julia y el escribidor" cuando regrese al hogar. Gabo le recomienda a Patricia que no, que no lo perdone. Cuando Vargas Llosa regresa, Patricia por venganza le dice a su esposo que ella había estado con un amigo suyo. ¿Cuál?, el mismo que en el 1982 recibió el galardón máximo de las letras, a pesar de que en 1971 había dicho que si se lo daban lo rechazaría.
Este lunes 26 de marzo, durante el VI Congreso de la Lengua, celebrado en Cartagena, se hizo un homenaje al premio Nobel por cumplirse 40 años de la publicación de la novela cumbre de su carrera "Cien años de Soledad", para la cual la Academia Española de la Lengua le solicitó a Vargas Llosa que escribiera uno de los prólogos. A principios de este año, 2007, se menciona que si Vargas Llosa había aceptado esto zanjaría el mal rato del golpe de la noche que se estrenaba la película "Sobrevivientes de los Andes". Pero no fue así.
Examinando las obras de los dos monstruos de la literatura universal, ambos escribas han logrado innumerables premios, sin embargo, analizando las personalidades, entre estos escritores han existido otras diferencias. García Márquez logra posicionarse como escritor, luego de la publicación de "Cien años de Soledad" en 1976. Vargas Llosa lo hace con "La ciudad y los perros". Para García Márquez su obra más lograda y en la cual ha invertido más tiempo es "El otoño del Patriarca". Para Vargas Llosa la novela que él salvaría de un fuego de toda su producción literaria es "Conversaciones en la Catedral", que también tardó diez años en la escritura.
En el 2002, el Gabo publica su primer volumen de las memorias bajo el nombre de "Vivir para contarla", en tanto que Vargas Llosa lo hace en 1993, con el nombre de "El pez en el agua". En el año 2006, García Márquez afirmó al diario La Vanguardia de Barcelona que ya no escribía más. Dos años antes, en el 2004, publica su última novela "Memoria de mis putas tristes", donde deja clara una merma en cuanto a la cantidad de páginas.
Vargas Llosa este año, al cumplir los 70, expresa que se mantiene escribiendo unas siete horas diarias. En el 2006 publica su última novela "Travesuras de la niña mala", su primera novela de amor, con un estilo diferente, lo que demuestra que quiere otro público, quizás más numeroso. En cuanto al premio Nobel, Vargas Llosa tiene las puertas abiertas.
"Creer que las diferencias entre Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez tienen que ver con una posición política, sería pensar que se trata de dos personas que no son inteligentes", Tomás Eloy Martínez, amigo de los dos escritores.


fecha edicion
old id
272769
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América