Grace Kelly parece haber tenido varias vidas en una: fue modelo, ícono de estilo, musa de Alfred Hitchcock y miembro de la realeza. Su trágica muerte a los 53 años, cuando manejaba por las carreteras de Mónaco, dejó a sus seguidores perplejos.
A pesar de que sus padres se opusieron a que fuese actriz, ella quiso realizar su sueño y se fue a Nueva York para estudiar. Comenzó trabajando como modelo hasta que a los 22 años consiguió su primer papel en la película “Catorce horas”.

Alfred Hitchcock la descubrió a fines de los años 40. Bajo su dirección, Kelly trabajó en “Crimen perfecto” junto a Ray Milland, “La ventana indiscreta” con James Stewart y en “Atrapa a un ladrón” con Cary Grant. Durante el último rodaje, conoció a Rainiero III de Mónaco, con quien tuvo tres hijos: Carolina, el príncipe Alberto II y Estefanía.