Todo lo que dice y hace el cantautor panameño Rubén Blades siempre es noticias y esta vez volvió a robarse toda la atención. Hace poco el músico y politólogo reflexionó sobre el discurso del actual candidato del Partido Republicano a la Presidencia de los Estados Unidos para las elecciones presidenciales de 2016, Donald Trump, el pasado jueves y en la que concluyó la Convención del Partido Republicano de los Estados Unidos, con la nominación de Donald Trump como candidato a la presidencia por ese partido.
Y fue a través de su red que Facebook, donde el reconocido cantante emitió otra vez su opinión particular hacia el magnate.
El múltiple ganador del Grammy Award escribió: "Durante la Convención, el candidato republicano no se desvió de la fórmula que lo ayudó a obtener el triunfo dentro de su partido. En su intervención, una de las más largas en la historia de estas convenciones, una vez más hizo ostentación de una tortuosa retórica, acompañada por una frecuente falta de apego a los hechos, utilizando esas inexactitudes y abiertas falacias para describir la realidad de Estados Unidos, en una versión apocalíptica que en muy poco se corresponde con los hechos. Su narcisismo y el contenido de sus pronunciamientos me recordó en ocasiones a Benito Mussolini y a la retórica fascista de la década de los treinta, que aprovecho el descontento mundial provocado por los problemas económicos de la era para introducir una nueva versión de gobierno totalitario, fundamentado en una política populista, arropada bajo un falso patriotismo".
Continuó: "El discurso de Trump recuerda con increíble similitud a las propuestas fascistas de los años anteriores a la Segunda Gran Guerra. Cuando le dice al país que solo él sabe lo que está mal y que solo él puede arreglarlo, escucho el eco del discurso del Hitler de 1938, cuando este aspiraba a ser el líder máximo de los alemanes. Su fantasía y xenofobia ("construiremos el Muro!"), que funcionó para asegurarle la nominación continuara funcionando, mientras no exista en el electorado la inteligencia, fortaleza espiritual y la educación necesarias con las que poder reconocer la falacia y así negar la racionalidad o posibilidad de que estos cantos de sirena puedan realmente concretarse".
El abogado de 67 años de edad agregó que, por eso, no veo a Donald Trump debatiendo a Hillary Clinton antes de la próxima elección. "Imagino que piensa que no lo necesita, y sus consejeros seguramente tratarán de evitar un escenario en donde aparezca insultando a una mujer, ofendiendo con ello a un porcentaje electoral de importancia, sin el cual no podrá ganar en Noviembre. Ademas, Trump domina con la emoción, no con la razón. En un debate formal, con una rival de la inteligencia de Hillary Clinton, las inexactitudes, mentiras y exageraciones de Trump serian expuestas nacionalmente y su credibilidad, aun entre sus fanáticos, se vería afectada. Resultó patético su intento de integrar a la comunidad gay en su discurso. Lo único que pudo decir es que protegería a 'la comunidad gay' de los ataques de los terroristas, refiriéndose a los sucesos de Orlando. Pero se cuidó de mencionar que el verdadero problema en Estados Unidos para ese grupo es la homofobia, algo que justamente caracteriza a su partido".
Finalizó diciendo: "en el caso de Trump, espero que la gente preste atención a lo que dice, más allá de la emoción que sientan al verlo. Porque este no es el momento para empezar a oír cosas con los ojos.