Los días pasan y conforme a como avanza la comunicación entre ambos, una hermosa tarde de viernes, de esas que dicen que "está para moza", te armas de valor y la invitas a salir en la noche.
Tal y como esperabas, por su amplia sonrisa contigo cada vez que conversan, te acepta la primera cita, y tú, loco de contento, vuelas a tu casa a "cranear" cada detalle de la velada... En el fondo estás seguro que está flechada contigo.
Pero una vez llegada la noche, a pesar de que la cita estaba pactada para las siete, tú llegas media hora después a recogerla. No contabas con que habría tranque hacia esa zona.
Aunque tu chica diplomáticamente te hace saber que salió muy temprano de su casa para llegar a tiempo, para tu fortuna, no parece molesta.
Minutos después se dirigen al cine a ver ese estreno tan esperado, y una vez allí, mientras piden lo que comerán durante la película, a ti se te ocurre compararla con tu antigua novia, la que sólo pedía "Diet-Coke" y con quien casi no veías la cinta por tanto "besuqueo". Obviamente, a tu acompañante el comentario no le parece muy agradable, sin embargo, una vez más opta por ignorar la situación.
Pero eso no es todo. Para rematar, terminado aquel fascinante estreno, la invitas a un fino restaurante a la carta, ya que casi no comieron en la sala de cine, pero mientras ella selecciona del menú, le adviertes que no llevas mucho dinero.
A tu acompañante, quien ha demostrado ser toda una dama, no le queda más remedio que decirte que no te preocupes porque ella te ayudará con la cuenta. Lo que tú no sabes es que en su cabeza lleva la firme convicción de no volver a salir contigo "ni a la esquina".
Sea cual sea tu caso, y para que no tengas fiascos en esa primera cita que se visualiza prometedoramente positiva, la consultora de Etiqueta, Elena Brouwer, te dice lo que debes y no debes hacer.
De acuerdo con la experta, la primera cita en general es muy importante, por lo que te aconseja como puntos esenciales: utilizar tu sentido del humor, no interrogar a tu pareja, evitar los movimientos constantes, al igual que comer y beber con mesura.
Usualmente, uno de los aspectos que más preocupa a quienes incurren en una primera cita es el tema de la conversación, siendo la principal interrogante: ¿Qué pasa si se produce un silencio prolongado?
Además de respetar los silencios, siempre hay que considerar la conversación en torno a temas de actualidad, al igual que aspectos de interés para tu acompañante. Muy por el contrario, hay que evitar el hablar de temas escabrosos como enfermedades o dietas, así como de relaciones anteriores, y qué decir del hablar de sexo en plena primera cita.
Si de verdad quieres que tu primera cita sea un éxito, y lo más importante, que se imponga una segunda, no te olvides de estos tips:
Sugiere varios lugares para visitar cuando pidas la cita.
Llega a tiempo y regresa a tiempo si están limitados de éste.
Escucha sin interrumpir y muestra interés en lo que dice la otra persona.
Tu aseo personal debe ser impecable. Esto implica cuerpo y ropa limpia.
No uses palabras vulgares y frases repetidas en tu conversación.
Si deseas ver de nuevo a esa persona, déjaselo saber. Si no, no la engañes prometiendo algo que no piensas cumplir.
Mantén la cortesía hasta el último momento, incluyendo ese beso de despedida (en la mejilla).
Para los que gustan de hacerse los desentendidos: la persona que invita, paga todos los gastos.
Recuerda: El comienzo de una bella relación amorosa puede estar en la primera cita. No la dañes y quién te niega, llegues al altar.