¿YA lo pensaste?, dice Margarita, mi mejor amiga del colegio. -No sé.. no estoy segura, respondí. Vamos a fugarnos de esta clase. La fiesta es en casa de Juan Carlos, debe estar por empezar, insistía mi amiga. -¿Cómo vamos a hacer?, le pregunté.
Ella respondió: -En el momento que suena el timbre, corres hacia el portón, allí me esperas-.
A pesar de que a esa hora teníamos examen de matemáticas, Margarita me convenció y nos escapamos para ir a la fiesta. Ese día olvidé los valores que mis padres me habían inculcado. ¡Cómo me arrepiento! Me quedé en la materia y revalidé durante el verano.
La etapa de la adolescencia es tal vez la más difícil de superar; es la búsqueda de nuestra identidad, personalidad y hasta del estilo que queremos en un futuro proyectar.
Nos enfrentamos a muchas decisiones difíciles y a esto hay que añadir la presión que recibimos de padres, maestros, consejeros y nuestros propios amigos .
Para la psicóloga Esther Barrios, la presión de grupo se manifiesta cuando nos dejamos llevar por una persona o por alguna situación para lograr ser aceptados ante la sociedad.
Esta influencia se presenta no sólo en la adolescencia, sino también en cualquiera etapa de nuestra vida. Sin mirar sexo, raza o condición social. Por ejemplo, la manera de caminar, vestir, hablar, hasta en el consumo de alcohol, drogas ilícitas o cigarrillos.
Barrios agregó que para rechazar una presión de grupo debes tomar en cuenta la confianza en ti mismo, los consejos de tus padres y tener fuerza de voluntad para resistirte a hacer algo que consideras incorrecto.
"Conversar con tus padres y profesores es una buena opción. Ellos te ayudarán a prepararte para cuando tengas que enfrentarte nuevamente a la influencia negativa de compañeros y amigos, aseguró la psicóloga.
La confianza en ti mismo es esencial. La especialista aconseja decir "No" ante una decisión que consideras está mal. Alejarte de ese grupo y buscar amigos con valores similares a los tuyos.
Si escoges amigos que no toman drogas, que no escapan de clases o que no le mienten a sus padres, de seguro, tú tampoco lo harás.
Si tienes algún compañero que está afrontando esta situación, es tu deber ayudarlo. Hazlo sentir parte de tu grupo y que evidencie tu apoyo, que sienta que no está solo.
Recuerda siempre, tú eres el dueño de tu vida y de tus decisiones. Confía siempre en tus padres. Sus consejos y guía podrán ayudarte a enfrentar cualquier situación. Es muy importante que elijas a tus amigos con sabiduría.
Tú puedes decir: ¡No!
¿Cómo puedo decir ¡No!, cuando me presionan mis compañeros? La confianza en ti mismo es esencial.