El rugir de un público entusiasmado con ver a dos estrellas de diferentes géneros en tarima, se hizo sentir desde tempranas horas de la noche del pasado sábado, en el espacioso Jardín "El Rugido", donde como era de esperarse se enfrentaron en un mano a mano a "casa llena", el acordeón del "Mechi Blanco", Ulpiano Vergara Batista y la extraordinaria capacidad de improvisación del "Caballero de la Salsa", don Gilberto Santa Rosa.
Tanto fue el éxito del evento, que sus organizadores están hablando de un segundo encuentro entre Ulpiano y nada menos que Los Rabanes. Y es que la idea, según Eduardo Amaya, productor del evento, es lograr que el típico llegue a mucha más gente, combinando géneros.
Lo cierto es que público de todos los estratos sociales, atraído por "Ulpia" y Gilberto, pagó 20 balboas para entrar al jardín, donde un par de copas y música de discoteca, permitían mantener el ambiente cálido y el entusiasmo reinante desde tempranas horas de la noche. Sin embargo, no fue hasta pasadas las once, cuando todos estaban bien "entonados", que apareció en tarima Ulpiano y su conjunto musical "Los Distinguidos", interpretando una media docena de éxitos de su rico repertorio, incluyendo los más recientes como "Tú no tienes corazón" y "Hasta cuándo dirás que no".
Sus seguidores bailaron y cantaron al ritmo del "Mechi Blanco", al que premiaron con aplausos luego de su participación, dando paso entonces al invitado de la noche, don Gilberto Santa Rosa, que llegó como buen caballero saludando al acordeonista panameño y destacando el talento de los músicos de nuestro patio.
Entonó entonces temas como "No quiero nada regala"o", para hacer un recorrido por "Esas lágrimas", "Dolía menos", "Qué manera de quererte" y "Vivir sin ella", donde como de costumbre hizo alarde de su habilidad de sonero con una admirable capacidad de improvisación. El público, que dejó de bailar para admirar al cantante y corear sus canciones, lo aplaudió enérgicamente y entonces el salsero continuó con éxitos como "Yo no te pido", para cerrar con "Conciencia".
La música de discoteca mantuvo viva la efervescencia de los presentes, mientras que llegaba el momento de ver nuevamente en escena a las estrellas del momento, que salieron juntas cerca del amanecer. Ulpiano y Gilberto saludaron gozosos al público, satisfechos de la reacción de una audiencia visiblemente complacida.
De acuerdo a Amaya, la idea de llevar a Gilberto a un toldo, surgió hace cinco años. En un principio, recuerda, se pensó en reunir a Gilberto con "El de los llenos completos", el extinto Victorio Vergara Batista, en "El Suspiro", pero no coincidían en fechas y no lograron ponerse de acuerdo a tiempo.
"La primera vez que se le planteó el proyecto a Gilberto y se le llevó al lugar que le serviría de escenario, me preguntó si había tomado algo malo. Pero después, poco a poco se fue involucrando con la idea, hasta que la aceptó y dijo sentirse satisfecho de poder actuar en toda clase de escenarios y para todo público".
Una vez se confirmó la fecha con el "Mechi Blanco", Amaya, asociado con Bruno Tamburelli, sólo tomó dos meses en organizarlo todo y con tanto éxito, que pretenden repetir la idea del mano a mano, pero esta vez entre Ulpiano y los afamados Rabanes.