La familia real holandesa despidió ayer al fallecido príncipe Friso en una íntima ceremonia celebrada en la localidad de Lage Vuursche, donde sus restos reposarán cerca del palacio en el que creció y al que se retirará su madre, la princesa Beatriz.
El hermano pequeño del rey de Holanda fue enterrado en el cementerio de una pequeña iglesia situada junto al castillo de Drakensteyn, en un acto reservado con familiares y un reducido círculo de amigos. En total se calcula que unas cien personas fueron invitadas al funeral, entre ellas el rey Harald V de Noruega, que era padrino de Friso.

Según la televisión pública NOS , la tranquilidad reinó en Lage Vuursche, donde hubo un dispositivo de seguridad.
